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LA RUPTURA DE LA TREGUA

Aznar acusa al PNV de no estar a favor de la paz sino "en un pacto con ETA"

El presidente del Gobierno, José María Aznar, lanzó ayer desde Jerusalén un durísimo ataque contra el nacionalismo vasco y, en particular, el PNV. "En este momento, los partidos nacionalistas vascos no están en favor del proceso de paz, están en un pacto con una organización terrorista. Y de ahí puede salir de todo menos la paz", afirmó poco antes de concluir su peregrinaje navideño de cuatro días por Tierra Santa, donde aprovechó también para tomar el pulso al proceso de paz en Oriente Próximo, entrevistándose con el líder palestino Yasir Arafat y con el primer ministro israelí, Ehud Barak.

Desde la puertas de la Iglesia del Santo Sepulcro, a donde acudió con su esposa Ana Botella y sus tres hijos para participar en la misa dominical, Aznar realizó unas imprevistas declaraciones a los medios de comunicación españoles, en las que cargó con dureza contra el PNV, del que dijo que empezó adoptando una política ambigua y ha acabado "pactando con los de la dinamita", en clara referencia a las dos furgonetas bomba que la Guardia Civil capturó la semana pasada en la provincia de Zaragoza, cuando se dirigían hacia Madrid con el presumible objetivo de realizar un doble y gigantesco atentado durante las fiestas navideñas."Nosotros estamos jugando en España un proceso y un camino de paz y hay otros que están jugando un proceso y un camino de guerra. Naturalmente, no es compatible con la paz intentar organizar una masacre en Madrid con 1.800 kilogramos de dinamita. Esto no es un proceso de paz, esto es un proceso de guerra. Los procesos de paz se manifiestan con una voluntad de diálogo, con la renuncia a las armas, con la aceptación de las reglas del juego, sin extorsiones, sin violencias", afirmó Aznar.

Reflexionar y rectificar

El presidente hizo un llamamiento a los dirigentes del PNV para que abandonen su pacto con la organización terrorista, instándoles a "reflexionar y decir: nos hemos equivocado, podemos rectificar". Aunque reconoció acto seguido que no tiene ninguna confianza en que los actuales líderes peneuvistas sigan su consejo.

"La paz pasa por la Constitución y por el Estatuto de Autonomía. Y yo estoy convencido que la gran mayoría democrática sabe que eso es así. Estar con la Constitución significa defender su vigencia y defenderla como el mejor marco de convivencia posible entre los españoles y defender el Estatuto de Autonomía significa exactamente eso. Jugar a quebrar una u otro significa jugar a quebrar la convivencia en España y eso no es aceptable lo haga quien lo haga", insistió Aznar, en la línea de apoyo a la Constitución marcada por el último discurso navideño del Rey.

Horas antes, en otro encuentro informal con la prensa española, sin cámaras ni micrófonos, Aznar ya había advertido al PNV de que no es tiempo de "ambigüedades ni equidistancias" y "no va a haber resquicios" en la defensa de la Constitución.

Aunque aseguró que buscará afianzar el consenso con el PSOE sobre la lucha antiterrorista, no por ello dejó de criticar a los socialistas. El jefe del Gobierno dijo que espera mayor claridad de mensajes por parte del primer partido de la oposición y aseguró que éste podría dejar de tener un proyecto nacional debido a sus pactos con fuerzas políticas que cuestionan la Constitución, como el Bloque Nacionalista Galego (BNG) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Aznar contrapuso las divisiones internas y los mensajes contradictorios del PSOE con la posición del Gobierno, apoyado por un único partido como es el PP.

Aznar no quiso olvidarse de los concejales populares del País Vasco, de quienes dijo que "todos los días tienen que sufrir una amenaza, una coacción y, sin duda, tienen una vida más difícil que otros".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de diciembre de 1999

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