La presión vecinal originó muchas transformaciones

Los movimientos vecinales que florecieron al calor de la democracia fueron también fundamentales a la hora de configurar un rostro más amable a los barrios que habían crecido de forma indiscriminada en el Madrid de los años cincuenta y sesenta. Las exigencias de sus pobladores fueron la base de algunos cambios radicales que se llevaron a cabo en estos últimos 20 años en los distritos de la periferia.

Las zonas residenciales

La ciudad de 1979 presentaba numerosos problemas en este aspecto. Los barrios habían crecido rodeando la almendra central como una sucesión ininterrumpida de viviendas a las que tan sólo se había dotado de una calle para llegar a ellas, sin calidad en los espacios libres, sin aparcamientos ni zonas verdes o equipamientos. Además, había más de 35.000 chabolas o viviendas inadecuadas. Mientras, en el centro se producían derribos indiscriminados de viejos edificios. En estos 20 años se han protegido más de 2.500 inmuebles antiguos. Se construyeron 38.000 nuevas viviendas que cambiaron la fisionomía de zonas de casitas bajas e infraviviendas como Orcasitas, Palomeras, Pozo del Tío Raimundo, periferia Norte de Villaverde o Nordeste de Vallecas Villa, ahora ocupadas por modernos edificios residenciales. Además, se construyeron 165.000 viviendas de protección oficial, sobre todo en la década de los ochenta, que supusieron la posibilidad de vivir en la capital a un gran número de familias. Como ejemplo de ello se propone el consorcio urbanístico de Madrid Sur y Valdebernardo.

Equipamientos

En 1979, sólo el 9% del suelo urbano estaba destinado a equipamientos y casi todos estaban localizados en las áreas del Noroeste de la capital. Desde entonces se han creado 500 nuevas dotaciones educativas, sanitarias, sociales, culturales y deportivas que suman más de 400 hectáreas de las 2.431 con que cuenta la capital. Más del 90% de ellas se localizan en la periferia. Por ejemplo, si en 1979 sólo existían 13 escuelas infantiles, ahora hay 50. Entre 1986 y 1999 se construyen 45 nuevos centros de salud. Se ha pasado de 77 "clubes de mayores" a 132, con un aumento de residencias para la tercera edad que duplica lo que había entonces. Las bibliotecas pasaron de 19 (9 de ellas en la almendra central) a 51, y los centros culturales crecen de 23 a 73. "En los últimos 20 años se han construido más de 150 instalaciones deportivas", según refleja uno de los paneles de la exposición, "y se pasa de 13 a 38 polideportivos municipales, cubriendo todos los distritos".

Parques y zonas verdes

Las zonas verdes estaban repartidas de forma desigual, un reparto que favorecía sobre todo a la zona centro. La superficie total, sin contar la Casa de Campo y El Pardo, ascendía a 815 hectáreas repartidas en 64 parques de más de dos hectáreas, casi todos en el centro y el norte. Este número se ha incrementado hasta los 153, lo que ha doblado la superficie inicial hasta las 1.669 hectáreas. La mitad de los grandes parques de la ciudad (más de 10 hectáreas) se han creado o abierto en este tiempo. En los distritos de Latina-Carabanchel, por ejemplo, están los de Las Cruces (37 hectáreas), Pradolongo (42,4), en Usera; o Plata y Castañar (23,3), en Villaverde, o el parque de Juan Carlos I (165), junto a Hortaleza.

Espacios públicos

Las peticiones de los vecinos, reflejadas en las hojas informativas de sus asociaciones, o las de comerciantes de la zona, muchas veces se referían a las aceras, plazas, pequeños jardines o bulevares. Estos espacios públicos también han experimentado una mejora. Los datos recopilados reflejan que desde 1979 se han realizado 246 operaciones de reurbanización de plazas (pavimentadas o ajardinadas) y glorietas. También hubo 889 labores de remodelación de la red viaria que incluyen 627 renovaciones de pavimento en las aceras, 123 operaciones para colocar árboles de sombra y 37 obras de introducción o mejora de medianas. Se hicieron peatonales 21 calles y se desdoblaron 12 calzadas. Además, se ha llevado a cabo la rehabilitación de ocho zonas, seis de ellas en el centro, y la reurbanización y mejora de zonas residenciales de la periferia, sobre todo en el Sureste (51 de las 71 actuaciones). Por último, las plazas de aparcamientos para residentes han pasado de 887 en cuatro aparcamientos centrales a 81.050 en 220 nuevos estacionamientos subterráneos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 17 de diciembre de 1999.