Pego destina ocho millones al gasóleo de las bombas que desecan el marjal
El Ayuntamiento de Pego continuará financiando, con dinero público, el funcionamiento de las estaciones de bombeo que se utilizan para la desecación del marjal de Pego-Oliva. El equipo de gobierno, que preside el independiente Carlos Pascual con mayoría absoluta, presentará hoy el nuevo presupuesto municipal para el 2000, que asciende a más de 790 millones de pesetas y que contempla una partida de ocho millones de pesetas para la compra de gasóleo. Dicho combustible se empleará en los motores ubicados en el humedal, que son usados por miembros de la Comunidad de Regantes de Pego, con el apoyo del alcalde, para reducir el nivel hídrico y adecuar las tierras para el cultivo.Dicha actuación contraviene el auto de un juzgado de Dénia que prohíbe el uso de los grupos de bombeo como instrumento de desecación del humedal protegido. La juez Esther Rojo encomendó asimismo a la Guardia Civil la vigilancia y comprobación del cumplimiento del auto, "precintando si fuera necesario" las bombas. Pero las estaciones de bombeo no han cesado su actividad.
El presupuesto de Pego para el 2000 contempla un aumento considerable del gasto corriente y de la partida de ayudas y subvenciones a entidades y agrupaciones locales. El capítulo de inversiones no alcanza los dos millones de pesetas.


























































