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Piqué condiciona otro acercamiento de presos a la actitud de ETA y su entorno

El Gobierno no descarta un nuevo acercamiento de presos de ETA a las cárceles vascas antes de las Navidades, y lo vincula a los movimientos de la banda y de su entorno. Tampoco cree que ETA rompa la tregua, al menos a corto plazo, pero sí que se producirá un recrudecimiento de la violencia callejera y de las amenazas. En este sentido, el portavoz del Gobierno, Josep Piqué, insistió ayer en el riesgo de la abstención activa de HB en las elecciones generales y pidió al Gobierno vasco que garantice la seguridad de los votantes.

El Consejo de Ministros analizó la situación de la tregua de ETA tras el último cruce de cartas entre el Ejecutivo y la banda. A la misiva en la que ETA endurecía las condiciones para el diálogo y nombraba como nuevos representantes a tres reclusos de la banda, el Gobierno ha replicado con una misiva a la que espera respuesta por los "canales adecuados", según explicó Piqué tras la reunión del Gabinete.La carta del Ejecutivo, que se dio a conocer el jueves, deja clara la disposición del Gobierno a mantener la comunicación con ETA en las mismas condiciones y con los mismos interlocutores del único encuentro celebrado hasya ahora entre representantes del Ejecutivo y de la banda terrorista, celebrado en mayo pasado.

El Ejecutivo admite que la situación creada, tras la discrepancia entre ambos interlocutores sobre cómo abordar el diálogo, permite diagnosticar que la tregua indefinida pasa por un momento de fragilidad, pero sin que haya riesgo inminente de ruptura, ya que los compromisos de los partidos nacionalistas y ETA son un freno para la banda. Al menos por el momento, cree el Gobierno, ya que la organización terrorista se encuentra a la expectativa de lo que suceda en las asambleas del PNV y HB, que se celebrarán a finales de año.

Vuelta de tuerca

Sin embargo, el Ejecutivo sí teme que ETA y su entorno van a recrudecer sus amenazas y la violencia callejera en los próximos días. A eso se refería el presidente del Gobierno, José María Aznar, cuando el pasado martes habló de que la banda quería dar "una segunda vuelta de tuerca".En este sentido, el portavoz del Gobierno señaló ayer que, aunque aún no está contemplado, el Ejecutivo no descarta un nuevo acercamiento de presos de ETA a las cárceles vascas antes de Navidad, precisamente para desbaratar las pretensiones de la banda en su política de presión. El Ejecutivo acercó a 105 presos en septiembre,coincidiendo con el primer aniversario de la tregua y en vísperas de la convocatoria de la Asamblea de Municipios Vascos, que impulsa HB. "El Gobierno ha tomado algunas medidas de acercamiento de presos en los últimos meses y las volverá a tomar si las circunstancias lo consideran oportuno. En estos momentos no hay que anticipar ningún escenario", dijo ayer Piqué.

La abstención activa de HB en las próximas elecciones generales también "inquieta" al Gobierno, según admitió ayer su portavoz. "Una parte de la sociedad vasca puede sentirse amenazada a la hora de votar si se siente vigilada por interventores de HB o amenazada por radicales". En este sentido, el portavoz del Ejecutivo pidió al Gobierno vasco un "esfuerzo especial" para garantizar la seguridad de los votantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de noviembre de 1999

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