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Entrevista:AURORA NAVAJASPEDIATRA ONCÓLOGA

"La sociedad aún pone trabas a los niños que sobreviven al cáncer"

Los niños de entre 0 y 15 años que tienen cáncer fueron los protagonistas ausentes de las jornadas organizadas por la asociación de padres de enfermos oncológicos Aspanovas, esta semana en Bilbao. La pediatra Aurora Navajas, jefa clínica de la Unidad de Oncología y Hematología del Hospital de Cruces, asegura que la sociedad todavía pone trabas a quienes se curan.Pregunta. Los tumores infantiles frecuentes son diferentes a los de los adultos. ¿Cuál es el más común?

Respuesta. Las leucemias y los tumores cerebrales. En Euskadi, cada año se tratan unos 60 casos nuevos de cáncer en niños de 0 a 15 años.

P. Los chavales responden mejor a los tratamientos.

R. Hasta el punto de que el índice de curación que logramos los pediatras oncólogos es muy superior al de los oncólogos. Por que los tumores infantiles, al ser más embrionarios, células con una capacidad de reproducción mayor, también son más sensibles a los tratamientos.

P. ¿Qué proporción se cura?

R. El 70% de manera global, pero hay tumores en los que estamos alcanzando el 90% o más. Por ejemplo en los linfomas o en el cáncer más frecuente de riñón en los niños.

P. ¿Cómo se le dice a un niño que tiene cáncer?

R. Muchas veces incluso ellos te lo preguntan. Si un adolescente te dice "¿me estás tratando porque tengo una leucemia?", le tienes que decir la verdad: "Sí, tienes una leucemia. Pero cuidado, tú sabes muy poco de la leucemia y la leucemia se puede curar". Indiscutiblemente les tienes que dar un mensaje de esperanza, basado en los índices de curación.

P. ¿Y si es más pequeño?

R. Hay que adaptar la información a las personas que la reciben, no sólo el niño, sino a sus padres. Hay que decirle "tienes como una bola que está empujando tus células buenas, para comérselas, así que hay que matar las células malas". Es suficiente, los chiquillos lo entienden muy bien. Aparte tienes que decirle que está malito y que debe dejar que le ayudemos a ponerse bueno.

P. ¿Cómo reaccionan los padres?

R. Si es un adolescente, tienes que informar a ambos. Hay adolescentes que prefieren que se les informe sin que sus padres estén delante. A veces porque se siente culpable, lo ve como un castigo, lo cual es un tabú que hay que olvidar. Y otras, porque no quieren preocuparles. La información a los padres debe ser siempre positiva, en cuanto que tienen que ayudarle a luchar con la enfermedad conduciendose con él como se conducirían con un chaval sano. La sobreprotección es un vicio que tenemos en este país y hace más daño que beneficio.

P. ¿Cómo son luego los críos que se curan?

R. Yo, que ya tengo tacos, tengo, entre comillas, nietos, hijos de niños que se han curado de un tumor. Tengo chavales que han sufrido los efectos de la quimioterapia, de la radioterapia y que han podido acceder a la universidad. Pero no todos son así. El tratamiento comporta secuelas. Es el precio que pagas por vivir. Los puedes integrar en la sociedad, aunque todavía les pone trabas.

P. ¿Qué tipo de impedimentos son?

R. Oportunidad de empleo, de contratar ciertos seguros,... Depende de empresas. Existe, igual que la discriminación de la mujer, en ciertas empresas. Creo que es por falta de información. Un chaval que ha sobrevivido a un cáncer a veces tiene una autoestima tan poderosa que sería mucho más válido para este trabajo que otro cualquiera. El cáncer hay que entenderlo hoy como una enfermedad crónica que puede curarse.

P. Sanidad quiere fomentar el apoyo psicológico.

P. Creo que ahora es deficitario. No tenemos la infraestructura psicológica deseable en ninguno de los hospitales del país. Las asociaciones de padres de niños oncológicos hacen una gran labor en este ámbito. Pero indudablemente hay que mejorar, también en el apoyo social. Hacen falta más psicólogos y mejor preparados.

P. ¿Han aumentado los casos de cáncer infantil?

R. Está aumentando tanto en adultos como en niños. Probablemente no por que haya más, sino porque se diagnostica mejor. Se detectan casos que antes no se detectaban.

P. Las familias piden más pediatras de cabecera formados para diagnosticar cáncer.

R. Personalmente, creo que ahora salen mucho mejor preparados que hace años. Hacer exámenes periódicos de salud, cosa que antes no se hacía, sobre todo en los primeros años y meses de la vida, es el mejor despistaje. La mejor prevención es mantener la salud.

P. ¿Les considera sus hijos?

R. Si quieres sobrevivir, tienes que dejar aparte la afectividad en muchos momentos. Creo que fundamentalmente tienes que ser un buen profesional. Para eso no puedes olvidar la faceta humana, pero nunca te debes involucrar tanto como para que tu criterio se desvirtúe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de octubre de 1999