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El pescador de Historia

"Me di cuenta de que no era porquería, así que las limpié y me las llevé a casa para mi mujer", recuerda Pedro García Domínguez, marinero de 70 años y vecino de Punta Umbría (Huelva), que encontró dos estatuillas de bronce del siglo VIII a. de JC., de incalculable valor entre las redes de su embarcación mientras pescaba en la ría de Huelva. Del hallazgo hace 30 años. Ahora, más envejecido y jubilado, se ha visto obligado desprenderse de sus particulares fetiches, que han sido entregados por la Guardia Civil al Museo Provincial de Huelva.Las figuras, del periodo tartesio de Huelva, han permanecido desde los años setenta en el interior de un cajón, bien cuidadas y en perfecto estado. Se trata de piezas de filiación sirio-egipcias, que representan a dos divinidades: el dios Reshef, que simboliza la fuerza de un toro, y la diosa Anat, el símbolo de la gacela. "Un hallazgo de extrema importancia", según el director del Museo, Manuel Osuna, "porque, entre otras cosas, han aparecido juntas y en el mismo sitio".

Pero, ¿quién le iba a decir a don Pedro que en su casa guardaba un tesoro arqueológico de primera magnitud?: "Yo no tenía ni idea de la importancia de esas figuras y, por eso, nunca he pensado en venderlas", explica el marinero, quien, en una ocasión, desveló a un amigo su secreto más preciado. En 1986, las estatuas fueron fotografiadas por Peter White, que trabajaba para el Museo Arqueológico Alemán de Madrid, y publicadas en la página 255 del volumen II de la colección Los fenicios en la Península Ibérica, de la editorial Ausa.

El director del Museo Provincial, tras revisar ese reportaje, hace algunos meses, comunicó a la Guardia Civil la existencia de las piezas y cómo fueron halladas por el pescador. En ese momento, los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) pusieron en marcha la denominada Operación Tartessos para encontrar al fotógrafo.

El jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Huelva, José Muñoz Fijo, explicó: "Peter White [que en la actualidad se encuentra también jubilado] realizó la foto de noche, en un paraje desconocido de la Sierra de Huelva y que el marinero que halló las piezas podría llamarse Pedro" .

Ahí estaba la segunda pista. A partir de entonces, añade: "Comenzamos una serie de contactos y entrevistas con personajes relacionados con la arqueología, así como con pescadores de Punta Umbría, hasta que identificamos a Pedro. El marinero aseguró ser la persona que encontró la estatuilla y que una vez que consultase con su familia tomaría una decisión". Finalmente las entregó a los agentes del Seprona ante el notario de Punta Umbría.

Pedro García Domínguez espera algún detalle ante su generosidad: "Me han prometido una recompensa económica, que me dirán cuando se realice una valoración, y una copia de las figuras que volveré a guardar".

Mientras, para el director del Museo Provincial la recuperación de estas valiosísimas piezas de hace 3.000 años "supone completar la colección de representaciones de divinidades que, desde Palestina y Fenicia hasta el extremo del mundo, existían en el Mediterráneo. Todas las personas que quieran estudiarla tendrán que venir aquí", dijo Osuna.

Los arqueólogos pretenden ahora localizar el punto exacto donde el marinero pescó las estatuillas, "para investigar cómo llegaron hasta allí y si existen otros vestigios de la época".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de octubre de 1999

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