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GIMNASIA Campeonatos del Mundo de Tianjin

Carballo recupera el oro

El gimnasta español logra su segundo título en barra fija tras el logrado en Puerto Rico

Jesús Carballo es el mejor gimnasta del mundo en barra fija. El título conseguido ayer así lo atestigua. Carballo era casi un desconocido en 1995 cuando logró su primera medalla de oro en San Juan de Puerto Rico. Ayer, cuatro años después, el gimnasta español ha demostrado que ocupa un lugar entre los grandes. Carballo, con un ejercicio impecable, se llevó ayer el máximo galardón en esta especialidad dentro de los Campeonatos del Mundo que se han disputado en Tianjin (China). Con una puntuación de 9,762, el atleta español se subió a lo más alto del podio y escuchó con lágrimas en los ojos el himno. A su lado, el canadiense Alexander Jelkov (9,700) y el chino Yang Wei (9,612).Carballo presentó en Tianjin un ejercicio arriesgado con sucesivas series de giros sobre un solo brazo y sueltas del máximo riesgo. Era tal el grado de dificultad que el propio atleta estaba convencido de que su máximo rival estaba en él mismo. Si no fallaba, si su ejecución resultaba precisa, la medalla de oro sería suya porque su presentación era mucho más completa que las del resto de participantes. Carballo supo mezclar en su actuación una buena dosis de sangre fría y una fuerza en los giros que provocaron los aplausos del público incluso antes de que concluyera su presentación. Hasta la salida fue implacable y Carballo se permitió una sonrisa cuando todo acabó. Mientras esperaba la puntuación de los jueces, el rostro se le relajó: sabía que de nuevo la medalla colgaría de su cuello.

Carballo, de 23 años, es un gimnasta que se caracteriza por sus ejercicios arriesgados, que se han convertido en una constante en su carrera deportiva. Este máximo grado de riesgo le costó una mala pasada en los Juegos Olímpicos de Atlanta. El gimnasta español partía como uno de los grandes favoritos en la barra, el aparato en el que se ha erigido como uno de los mejores especialistas, pero en una de las sueltas cayó al suelo. Él calificó aquella situación como "30 segundos para olvidar". "Fue en la primera suelta, no cogí bien el clavo, intenté agarrarme a la barra pero cedió, se me fue la mano y caí". Carballo reanudó el ejercicio y lo clavó pero le penalizaron con 30 segundos por el error. Muchos temieron que el gimnasta español se quedara marcado por aquel percance. "Soy joven y todavía tengo mucho tiempo por delante". Poco más de un año después, Carballo sufrió otro grave traspiés: sus rodillas comenzaron a darle problemas y no tuvo más remedio que pasar por el quirófano para solventar una tendinistis que con el tiempo corría el peligro de convertirse en crónica. A la larga recuperación física se unió la moral. Carballo perdió en aquellos meses a Marco Antonio, su entrenador, su amigo y confidente al que un repentino infarto se lo llevó. "Me siento huérfano. Marco era una de las personas más importantes de mi vida. Estaba junto a mí desde que debuté internacionalmente; era quien me subía a la barra en las competiciones".

Ayer, Jesús Carballo se subió a la barra y tuvo un momento de recuerdo para Marco Antonio. Era su primera gran competición sin él. Cuando las puntuaciones aparecieron en las tablillas y supo que la medalla de oro ya era suya, sus ojos se humedecieron de alegría y tristeza por no poder compartir con el que fue su entrenador este importante triunfo.

El otro español en la barra, Omar Cortés, no logró subir al podio al terminar en sexta posición, con una puntuación de 9,087.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de octubre de 1999