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Interior congela un plan para reducir escoltas ante la parálisis del proceso de pacificación

El Ministerio del Interior ha decidido congelar un plan, elaborado antes del verano, encaminado a reducir los efectivos dedicados a escoltar a altos cargos y otras personalidades susceptibles de sufrir un atentado terrorista. El estudio preveía retirar en septiembre a entre 400 y 500 policías. Pero ante la actual situación de parálisis del proceso de pacificación y el rebrote de la violencia callejera, Interior mantendrá el dispositivo habitual, según fuentes del departamento. Sin embargo, sí se ha levantado la protección en los domicilios de algunos ex altos cargos porque se considera que ya no corren riesgo.

La preocupación por la marcha del proceso de pacificación es evidente en el Ministerio del Interior. Uno de los fenómenos de mayor inquietud es el recrudecimiento de la kale borroka (violencia callejera). Durante el pasado septiembre se registraron 36 acciones de este tipo en Euskadi y Navarra.Aunque un alto cargo del departamento de Jaime Mayor Oreja se muestra "convencido" de que ETA no romperá la tregua sin previo aviso a través de un comunicado, el equipo ministerial no oculta su inquietud. Hasta el punto de que Interior no dudó en desempolvar el pasado 29 de septiembre una circular para aconsejar a la policía que extremara las medidas de seguridad y autoprotección.

La alarma, que era la primera vez que se difundía desde el inicio de la tregua hace 13 meses, coincidía con el robo de 8.000 kilos de dinamita en una fábrica de la Bretaña francesa, perpetrado por ETA. Interior recalca que la difusión de esa instrucción fue por una "elemental medida de prudencia", no porque hubiera datos objetivos para sospechar que ETA estuviera a punto de volver a actuar.

El propio secretario de Estado de Seguridad, Ricardo Martí Fluxá, opinó la semana pasada que la tregua de ETA no está rota, aunque convino en que es bueno tener en cuenta lo dicho recientemente por el portavoz del PNV, Joseba Egibar, respecto a que la tregua de ETA está "en suspenso".

Mayor Oreja ensalzó ayer a las personas que "soportan de una forma admirable" los ataques de los violentos del entorno de ETA. "Gracias a ellos, vamos a confirmar lo que ya ha sido una derrota de ETA y vamos a salir adelante de esta situación de amedrentamiento", declaró el ministro. "Haga lo que haga el mundo que rodea a ETA, sabe que ya tiene perdida la batalla. Podrá retrasar más o menos el final, podrá amedrentar más o haber algunos momentos difíciles para los demás, pero tiene perdida la batalla".

A comienzos del pasado verano, tanto la policía como la Guardia Civil redujeron parte de sus efectivos de contravigilancia -de-dicados a detectar si diversas personalidades están siendo seguidas por terroristas- a la vez que se retiró la protección a un grupo de ex altos cargos que en teoría ya no corre ningún riesgo.

Ante la ausencia de atentados, la policía hizo un estudio para evaluar cuántos escoltas podrían ser rescatados de esa tarea. Las estimaciones se cifraron en entre 400 y 500 agentes y la fecha para su puesta en marcha se fijó entre septiembre y octubre, según fuentes policiales. Pero las mismas fuentes señalan ahora que es prematuro adoptar una decisión tan arriesgada y más teniendo en cuenta la parálisis que sufre el proceso de pacificación. "No es que se suspenda ningún plan; simplemente se ha decidido mantener el dispositivo que había", señaló un portavoz de Interior.

En los Presupuestos Generales del Estado para el año 2000 se resalta que "merece especial atención la inquietud que produce en la sociedad la actuación de bandas terroristas". A la vez se incide en que ETA es la organización que más preocupa y considera que los GRAPO, la extrema derecha y otros grupos están "reducidos a circunstancias coyunturales".

En los Presupuestos se eleva a 2.000 el número de agentes dedicados el año próximo a "protección de personalidades" del Gobierno y las instituciones, mientras que en el presente año sólo hay 1.000. Según la policía, se debe a la "constatación" de que la plantilla es escasa, lo que obliga a recurrir a diario a miembros de otras unidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de octubre de 1999

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