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URBANISMO EL AYUNTAMIENTO ARGUMENTA QUE NO TIENE DINERO

Alicante rechaza un proyecto de Costas para recuperar parte de su fachada marítima

El Ayuntamiento de Alicante ha desestimado un nuevo proyecto para adecentar una parte de su deprimida fachada marítima. El desarrollo urbanístico de la ciudad en los últimos años es tan incuestionable como el abandono de su franja litoral. Prácticamente ninguno de los ambiciosos proyectos dibujados para romper las históricas barreras que separan la ciudad del mar se han ejecutado. El litoral alicantino se ha transformado, en muchos casos, a golpes especulativos, y lo ha hecho traumáticamente, sin criterios de protección paisajística y medioambiental.

Sólo el Plan Especial del Puerto rompió parcialmente fronteras tras el desarrollo de la zona portuaria de ocio, aunque para acceder a pie a ella hay que salvar un obstáculo de primera magnitud: el tramo urbano de la carretera nacional 332, un vial de cuatro carriles infectado de vehículos. Esa misma carretera frena el acceso a la playa de El Postiguet, en pleno centro de la ciudad. Éstos son sólo dos ejemplos de lo infranqueable que resulta el mar a lo largo del término municipal.El equipo de gobierno de Alicante, del PP, acaba de tumbar el último plan para abrir la ciudad al mar. Se trata de un proyecto encargado por la Dirección General de Costas del Ministerio de Medio Ambiente para la ejecución de un gran paseo marítimo entre la zona que iba a ocupar el puerto deportivo Puertoamor y la Finca Adoc, en la Albufereta.

El Ayuntamiento lo ha rechazado de plano porque, asegura, no puede asumir el coste de las expropiaciones. La Administración central tampoco está por la labor de sufragar el coste de las numerosas compras de suelo, así que el proyecto se une a la larga lista de planes archivados por el gobierno local.

Algunos urbanistas e ingenieros de caminos consultados creen que la inminente revisión del Plan General de Ordenación Urbana de la ciudad -el equipo de gobierno tiene previsto adjudicar este mes su redacción- es una "excelente" oportunidad para ganar definitivamente el mar de forma ordenada.

Es la asignatura pendiente del actual planeamiento urbanístico, que, sin embargo, sí ha desarrollado los grandes planes privados de actuación urbanística, sobre los que se han construido, proyectado o programado varias decenas de millares de viviendas. Por contra, las operaciones contempladas en el PGOU que atañen a la fachada marítima de la ciudad han quedado en el olvido. Muestra de ello es la operación integrada de FEVE. Sobre el papel, Alicante recuperaría con ese proyecto, diseñado hace 12 años, una de las zonas más degradadas de su costa: la que ocupa la estación de La Marina y su entorno.

El último gobierno socialista de Alicante, liderado por el ex alcalde Ángel Luna, trazó un ambicioso plan para que Alicante dejara de dar la espalda al mar. Pero lo hizo fuera de tiempo, en plena campaña electoral. Aprovechando la instalación en Alicante de la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI), se proyectó una actuación sobre el Paseo de Calabarda, al sur de la ciudad, que pretendía reconvertir la degradada franja litoral en un espacio abierto al ciudadano. Se llegó a convocar un concurso internacional, pero el proyecto no llegó a ejecutarse.

Tan ambiciosa como inoportuna fue la propuesta de ordenación de la bahía de Alicante, al norte de la ciudad, lanzada por el ex consejero de Obras Públicas Eugenio Burriel antes de los comicios de 1995. El proyecto, valorado en 22.000 millones de pesetas, comprendía la actuación sobre ocho kilómetros de litoral, desde el norte del puerto hasta el Cabo de las Huertas, al norte de la ciudad.

Ese proyecto surgió como una experiencia piloto para la regeneración coherente del frente litoral norte de Alicante y pretendía servir de pauta para actuaciones similares en toda la Comunidad Valenciana.

Los urbanistas consultados reclaman actuaciones urgentes que salven la accesibilidad a la línea de mar y el aislamiento entre la ciudad y la costa, y que aborten la existencia de espacios infrautilizados, la carencia de equipamientos de uso recreativo y la destrucción de espacios de interés ecológico.

Sin orden ni concierto

El catedrático de la Politécnica José Ramón Navarro, autor del proyecto de Costas rechazado por el Ayuntamiento, echa en falta una actuación global sobre la franja litoral de la ciudad, y lamenta las "actuaciones fragmentarias" que se llevan a cabo, en muchos casos sin orden ni concierto.

El alcalde, Luis Díaz Alperi, no ha mostrado especial interés por recuperar la fachada marítima de Alicante, aunque sí en convertir "todo el perímetro de la dársena interior del puerto en un espacio de oferta lúdica, cultural o comercial".

La ejecución de la Ciudad de la Luz sobre el promontorio de Colmenares, al sur de la ciudad, lleva aparejada la ordenación del sector de Agua Amarga, en la que está prevista la recuperación de la degradada franja litoral sur.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de octubre de 1999