La policía y la población de Moscú inspeccionan casi todos los edificios y encuentran 4.000 kilos de explosivos

El presidente Borís Yeltsin había dado un plazo de 24 horas para revisar todos los sótanos de Moscú, tarea que prácticamente se ha cumplido gracias a la gran ayuda que está prestando la población a la policía y a los servicios secretos, según la información oficial. El miedo es el motor que ha movilizado a los moscovitas. Gracias a esa colaboración se descubrieron asimismo casi 4.000 kilos de explosivos en un apartamento del sur de Moscú, y en otro, varios sacos de azúcar mezclados con explosivos. Otras llamadas resultaron equivocadas o falsas. La policía y el Servicio Federal de Seguridad (SFS) de Moscú recibió anteanoche más de 2.000 llamadas telefónicas de gente que advertía sobre locales sospechosos o personas posiblemente implicadas en los atentados. Como los mismos agentes reconocen, gracias a algunas de esas llamadas ha sido posible identificar a dos sospechosos y encontrar sus fotografías, que durante todo el día de ayer las estuvieron mostrando por los diferentes canales de televisión. Además, en la calle, las patrullas también poseen copias de los sospechosos y detienen a todo el que tenga algún parecido con ellos. Entre los rumores inverosímiles que corren por Moscú estos días y que la gente se toma muy en serio destaca el del supuesto envenenamiento de las sandías y melones, como parte de una campaña terrorista caucásica, que ha provocado una caída de ventas.Pero ante el peligro de nuevos atentados, más vale exagerar que mostrarse pasivos, opina la mayoría de los ciudadanos. Muchos jardines de infancia estaban ayer semivacíos; los que tienen casas de campo o familiares fuera de Moscú han optado por evacuar a los niños, y en los colegios los padres se han organizado para hacer guardia durante todo el día con el fin de impedir que desconocidos puedan entrar y colocar una bomba. Además, en cada portal, junto al ascensor, se ha pegado el siguiente letrero: "Atención: si por casualidad descubre un objeto sospechoso en la calle, en el portal, en el patio, el ascensor, etcétera, debe: 1. Informar por teléfono a la policía. 2. No acercarse al objeto sospechoso, no tocarlo y, si es posible, impedir que la gente se acerque a él (sobre todo adolescentes y niños). 3. Tomar las medidas de precaución hasta que llegue la policía".

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