Enfrentamiento entre los cuatro sindicatos en el Ayuntamiento de Málaga
Los cuatro sindicatos con representación en el Ayuntamiento de Málaga mostraron ayer su desacuerdo en lo que se refiere a la valoración de puestos de trabajo, necesaria para resolver la suspensión del convenio colectivo que afecta a los 2.800 empleados municipales. UGT y CC OO estuvieron dispuestos a elaborar esta valoración ellos mismos, con el apoyo de los técnicos municipales: dijeron disponer de todos los conocimientos necesarios y se comprometieron a tenerla lista en dos meses, "sin más gastos para el ciudadano", en palabras de Encarna González, de CC OO. UPLB (Unión de Policías Locales y Bomberos) y CSIF (Confederación de Sindicatos Independientes de Funcionarios), por su parte, defendieron que este informe debe elaborarlo una empresa externa, "lo que garantizaría su independencia y asepsia", y sólo después debe pasar por el filtro de los sindicatos. Rafael Encina, del CSIF, señaló que la valoración podría estar terminada en diciembre. Con ello contradijo a CC OO y UGT, que aseguraban que encargar el trabajo a alguien ajeno a la corporación implicaría un retraso de al menos seis meses, y acusaban a UPLB y al CSIF de querer dilatar el proceso. La última valoración que se hizo de la plantilla municipal la firmó la empresa Price Waterhouse en 1991, y costó 11 millones de pesetas, pero no fue aceptada en ningún momento por el consistorio.


























































