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El FMI sube medio punto la previsión de crecimiento mundial para este año por el empuje de EEUU

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento de la economía mundial para este año. La mejora es de medio punto, lo que equivale a una previsión de crecimiento del 2,8%. Esta nueva evaluación, mejor que la de abril pasado, obedece especialmente al empuje de la economía de Estados Unidos, que crecerá un 3,7%, cuatro décimas más de lo previsto antes. En menor medida, pesan la tímida recuperación de Japón, que recupera la senda del crecimiento. Una leve subida en la Unión Europea completa el cuadro.

El informe de perspectivas del FMI debía darse a conocer el próximo 22 de este mes, durante las jornadas previas a la asamblea mundial que la institución celebrará en Washington. Cada año, el FMI impone un férreo embargo para que el informe no se dé a conocer hasta la fecha en la que comienza la asamblea. Sin embargo, la página en Internet del Banco Central de los Países Bajos incluía ayer un amplio resumen del informe de perspectivas. El documento había sido enviado para su estudio a algunos diputados holandeses que forman parte de diversas comisiones parlamentarias y ayer no se dió ninguna explicación oficial sobre el motivo de que finalmente fuera difundido de forma tan atípica.

Estimaciones finales

Un portavoz del FMI, William Murray, declinó comentar los datos facilitados por el banco holandés, y se limitó a señalar que el informe aún se está completando y que "las estimaciones finales no se encontrarán disponibles hasta la fecha en que está prevista su publicación oficial". El avance del informe del FMI pone de manifiesto que su principal preocupación sigue situada sobre los "desequilibrios que podría generar" un duro aterrizaje de la economía estadounidense. Como en anteriores ocasiones, la institución multilateral pone de manifiesto que la economía de Estados Unidos registra un déficit comercial casi insostenible, mientras que, en el lado opuesto, Europa y Japón obtienen superávits.

Asimismo, también es inevitable la advertencia sobre el elevado nivel de cotización de las acciones en Wall Street, mercado que el Fondo Monetario considera desde hace años que se encuentra dominado por una peligrosa burbuja financiera especulativa.

Siempre en relación con la economía estadounidense, el informe añade que "para limitar los riesgos y prevenir un excesivo calentamiento de la economía, será probablemente necesaria una subida de los tipos de interés y debería mantenerse la política de superávit presupuestario de estos últimos años".

Respecto a la Unión Europea, el informe prevé un crecimiento una décima superior a lo estimado en los análisis publicados en abril de este mismo año, con ocasión de la última reunión del comité interino del FMI.

El FMI considera que la politica monetaria aplicada en la zona euro es en grandes líneas la adecuada a la situación actual pero añade que las mayoría de las políticas no son suficientemente ambiciosas y se deben hacer más esfuerzos para disminuir la presión fiscal y lograr un equilibrio presupuestario para el año 2002.

Para reducir el déficit estructural y la presión fiscal recomienda disminuir el crecimiento del gasto público en subsidios, pensiones y seguridad social. Una advertencia que siempre viene acompañada del recordatorio sobre la, a juicio del FMI, rígida estructura del mercado laboral de los principales países de la zona.

A pesar de ello, sigue quedando claro que el ritmo de cremiento de la Unión Europea es todavía bajo y resulta insuficiente para reducir las altas tasas de desempleo. Por este motivo, el informe del FMI afirma que "si no se despejan las dudas sobre la recuperación de la actividad económica, no habría que descartar nuevos recortes de los tipos de interés" en la zona del euro.

Según el texto referido, hay varias señales que indican una relativa recuperación de la economía japonesa y advierte que la política macroeconómica en el país asiático tiene que buscar el balance entre los objetivos contradictorios a largo y corto plazo. En cualquier caso, su diagnóstico para este año pasa de prever una reducción del PIB del 1,4% a un modesto crecimiento del 0,2%.

El FMI reconoce que el déficit público de Japón es alto, un 10% del producto interior bruto, pero no recomienda su reducción a corto plazo, pues en Japón el problema es de insuficiencia de demanda y una reducción del gasto público empeoraría la situación. "Para el Banco de Japón el FMI ve posibilidades de dar liquidez a la economía. En lo que se refiere a la política estructural se ha creado un marco bueno para implementar reformas. Ahora hay que poner el énfasis en la manera de llevarlo a la práctica".

Crisis financiera

El FMI preconiza, una vez más, que los países emergentes, afectados de manera especial por la última crisis financiera, sigan aplicando políticas de reformas estructurales. Entre estas políticas, el FMI preconiza la implantación de códigos de transparencia en los sistemas financieros de esos países. Sobre los efectos de esta crisis financiera que comenzó en la primavera de 1997, el informe refleja una sustancial mejora de las economías afectadas. Así, el documento señala explícitamente que "el crecimiento para el conjunto de Asia se ha reajustado al alza y las recesiones en Rusia y Brasil están teniendo efectos menos profundos de lo esperado". El contrapunto es un menor crecimiento en países como Argentina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de septiembre de 1999

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