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GENTE

MULTAS POR DEJAR COMIDA EN EL PLATO

Río de Janeiro

Quien se siente a comer en un restaurante de Río de Janeiro podrá llevarse una sorpresa: será multado si deja comida en el plato. Es la iniciativa que están tomando algunos restaurantes que consideran que no es justo dejar comida en una ciudad donde hay tantas personas que pasan hambre. Así lo piensa Mairos Fontana, dueño del restaurante nocturno Guinu, en la zona de Leme. Impone una multa de 500 pesetas al cliente que deje el plato sin rebañar. Y ese dinero lo destina a los pobres. "Mi objetivo", afirma Mairos, que es también el dueño de una cadena de churrasquerías, "es hacer tomar conciencia a la gente de que no se deben desperdiciar los alimentos". De la misma idea es Dagmar Rodrigues, dueño del restaurante japonés Kotobuki, en el centro de la ciudad, que impone una multa de 100 pesetas por cada trozo de comida dejado en el plato, sea grande o pequeño. "Pusimos el aviso en la carta, y desde entonces", dice, "la verdad es que pocos dejan nada en el plato". Otros restaurantes, como el Cobal, en el rico barrio de Leblon, prefieren recoger todas las sobras de la semana y los domingos las reparten a los pobres que hacen fila en la puerta del restaurante. Tiene la ventaja de que nadie puede acusarles de inconstitucionalidad como a los que imponen la multa a los inapetentes.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de septiembre de 1999