EEUU indemniza con 715 millones a las víctimas de la Embajada china

EEUU pagará a China 4,5 millones de dólares (715 millones de pesetas) como indemnización por la muerte de tres personas y las heridas causadas a otras 27 durante el bombardeo de la legación china en Belgrado por un avión estadounidense el pasado 7 de mayo, según un alto funcionario estadounidense. El Gobierno chino recibirá esa cantidad y la distribuirá entre las víctimas y sus familiares, según el acuerdo alcanzado en Pekín por representantes de los dos países tras tres días de conversaciones. La cifra está a medio camino de los siete millones de dólares que reclamaban los chinos y los dos que ofrecían los estadounidenses. Washington y Pekín no dan por cerradas las negociaciones sobre las consecuencias políticas y económicas de lo que David Andrew, asesor del Departamento de Estado norteamericano, volvió a calificar en Pekín de "trágico y erróneo bombardeo". Pekín reclama que EEUU le pague también los tremendos daños físicos causados al edificio. El gigante asiático exige asimismo que el país que lidera la OTAN le ofrezca una explicación más satisfactoria del sangriento incidente y unas disculpas más profundas. El hecho de que Bill Clinton firmara en un libro de condolencias no parece suficiente. Hasta que Washington satisfaga esta última demanda de explicaciones y disculpas, China se niega a reanudar sus conversaciones sobre su ingreso en la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Precedente

A EE UU le preocupa la posibilidad de que el acuerdo de indemnización económica recién alcanzado en Pekín sirva de precedente que pueda ser esgrimido por otras víctimas civiles de sus operaciones militares. "Que quede claro que este pago no sentará ningún precedente", declaró Andrews al firmar el acuerdo en la capital china. Desde el histórico viaje, en el verano de 1998, de Clinton a China, las relaciones entre las dos potencias se han deteriorado hasta niveles alarmantes. Los dos últimos episodios críticos fueron el bombardeo estadounidense de la representación diplomática china en Belgrado y las denuncias del Congreso norteamericano sobre la existencia de toda una red de espionaje chino destinada a robar secretos nucleares de EE UU. El bloqueo de las negociaciones sobre la entrada de China en la OMC, el principal objetivo estratégico en materia económica de Pekín, es el símbolo de este enfriamiento.

La destrucción de la Embajada china en Belgrado por un bombardero provocó la muerte de tres periodistas chinos y desencadenó una oleada de protestas oficiales y populares en el gigante asiático. El bombardeo fue visto en China, que desde el principio se opuso a que la OTAN hiciera la guerra a Yugoslavia sin aprobación de la ONU, como una muestra de la "arrogancia imperial" de EEUU. Los manifestantes rompieron a pedradas la mayoría de las ventanas de la Embajada norteamericana en Pekín y quemaron la residencia del cónsul general estadounidense en la ciudad de Chengdu. Washington reclama ahora que Pekín le pague esos daños.

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