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EL FUTURO DE LOS BALCANES

Solana elogia el "dinamismo y profesionalidad" del general Clark

El cese prematuro del general Wesley Clark en sus funciones de jefe militar de la OTAN era interpretado ayer en Bruselas y Washington como un ajuste de cuentas interno en la cúpula militar norteamericana. Para endulzarle el amargo trago, el general que dirigió la campaña militar de Kosovo recibió numerosos elogios de la Casa Blanca y la secretaría general de la OTAN. Pero Clark tendrá que abandonar su puesto el próximo abril, tres meses antes de culminar el mandato mínimo de tres años.Javier Solana, secretario general de la OTAN, rindió tributo a "los valiosos consejos, el dinamismo, la gran profesionalidad militar y la profunda implicación con la Alianza" del general norteamericano. Solana añadió que Clark ha sido un gran jefe militar de la OTAN durante "el periodo más difícil" de esta organización. En parecidos términos se expresó la Casa Blanca, firmante de la orden que acorta su mandato.

"Nadie le ha empujado hacia la puerta de salida", dijo Joe Lockhart, portavoz de la Casa Blanca. Bill Clinton, añadió, "le tiene en muy alta estima y considera que hizo un increíble e inapreciable trabajo en el conflicto de Kosovo". El reajuste, según Lockhart, no supone "una valoración negativa" de la actuación de Clark en Kosovo.

El sustituto

El Pentágono negó, a través de su portavoz, Ken Bacon, haber presionado a la Casa Blanca para conseguir el cese de Clark y su sustitución por el general de la Fuerza Aérea Joseph Ralston. Según Bacon, se trata de "un relevo normal en el mando". Pero ese desmentido no fue convincente.El senador y candidato presidencial republicano John McCain expresó sus temores a que Clark haya sido destituido por insistir, en contra de las opiniones de sus colegas en el Pentágono, en intensificar la campaña aérea contra Yugoslavia y preparar una invasión terrestre. "Me preocupa mucho", dijo, "que esta medida lleve a otros oficiales superiores a colocar las consideraciones políticas por encima de las necesidades militares".

"El momento y el modo en que ha sido anunciado este cese puede minar la autoridad de Clark en un momento en que aún estamos intentando evitar catástrofes en los Balcanes", declaró la congresista demócrata Ellen Tauscher, del Comité de Servicios Armados.

Bill Taylor, director del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, señaló que Clark ha "sido sacrificado como un cordero en una lucha política interna". Taylor sugirió que el cese de Clark ha obedecido al deseo del secretario de Defensa, William Cohen, y del Pentágono de darle a Ralston un puesto importante antes de su jubilación.

Clark, dijo Sandy Berger, consejero nacional de Seguridad, seguirá "sirviendo a su país de otro modo". Uno, sugerido por Cohen, es una embajada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de julio de 1999