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La creación del elemento 114 se confirma en un segundo experimento

Expectación entre los científicos por la duración de su vida media

Los físicos que crean elementos químicos nuevos a partir de los ya existentes se encuentran en la frontera de una zona ignota que puede deparar sorpresas interesantes, en forma de nuevos elementos muy estables. La creación del elemento 114, conocida a principios de año, parece confirmarse ahora con la de otro isótopo, pero en total sólo se han detectado tres sucesos y en un mismo laboratorio.

"Estamos llegando a la isla de estabilidad" afirman algunos expertos ante la publicación en la revista Nature del artículo de científicos rusos en el que cuentan la creación del elemento 114, que todavía no tiene nombre, en el laboratorio Dubna en 1998 y 1999. El optimismo puede parecer exagerado, pero el hecho es que uno de los isótopos del 114 creado mostró una vida media de 30 segundos, una eternidad si se compara con los microsegundos de sus inmediatamente predecesores en número atómico (número de protones en el núcleo), los elementos 112 y 111 (el 113 no se ha conseguido todavía). La zona de estabilidad estaría situada, según predicen los modelos atómicos, alrededor de un elemento que tendría entre 104 y 120 protones y 184 neutrones. Con esta configuración, el núcleo podría tener una vida media de muchos años incluso.

Sin embargo, este mismo año el equipo del Laboratorio Lawrence Berkeley, en EE UU, ha anunciado la creación (tres sucesos) de los elementos 118 y 116 (éste por desintegración del primero) y éstos han mostrado una vida media mucho menor, del orden de los microsegundos (equivalente a la del 112). De forma que la deseada isla de estabilidad no parece tener fronteras bien definidas.

La creación del 114 deriva de la colaboración internacional, algo impensable hace pocos años en este campo. Los científicos rusos recibieron el plutonio que utilizaron, junto con un raro isótopo del calcio, de sus antiguos competidores del Laboratorio Berkeley. Repetir el experimento no resulta fácil, porque el plutonio es altamente radiactivo y tóxico y hay que encontrar la aguja en el pajar.

En el caso del 114, se bombardearon blancos de plutonio con proyectiles de calcio durante 40 días y sólo se obtuvo un indicio del 114 (con 175 neutrones y vida media de 30 segundos) tras analizar el resultado de trillones de impactos. Como sólo se obtuvo uno, el descubrimiento no ha sido aceptado oficialmente por la comunidad científica (todavía no se ha publicado).

Sin embargo, este año los creadores del 114 fueron más allá e intentaron otro isótopo, con dos neutrones menos, del que predijeron sus características, basándose en que está un poco más lejos de la isla de estabilidad. Obtuvieron dos sucesos, con vida media de 5 segundos, y éste es el experimento, considerado muy interesante por los expertos, que publican ahora.

La creación de nuevos elementos empezó con el plutonio (la materia de las bombas atómicas) a partir del uranio, el elemento natural más pesado y se hace más difícil a medida que aumenta el número atómico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de julio de 1999