Cartas al director
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Al nuevo alcalde de Rascafría

Haber trabajado codo a codo contigo a lo largo de la primera legislatura democrática me dio la oportunidad de conocerte, como tú a mí. Tu ventaja, frente a mí, ha sido tu constancia y tenacidad; yo abandoné, y tú has seguido en la brecha, sin otra compensación que la que produce la dedicación a los demás, aunque haya sido desde la oposición. Pocos sabemos que has hecho, aunque silenciosa, una oposición seria, constante y responsable, encaminada sobre todo a combatir las arbitrariedades en las que se especializó tu antecesor.

Haber pasado contigo aquellos años, desde la responsabilidad que hoy te corresponde a tí, me da una pequeñísima autoridad moral para pedirte que asumas el cargo, como así lo vas a hacer, con humildad y espíritu de servicio, que practiques generosidad y respeto incluso con quien no lo ha hecho contigo.

Es el momento de la reconciliación, de aunar esfuerzos, de no ignorar a nadie y escuchar a todos, aunque no estén en tu línea, y sobre todo de dar oportunidad a otras ideas, de compartir, de gobernar desde la serenidad y la equidad, sin presiones, sin amenazas, sin favoritismos, sin jeques, sin sobresaltos.

Contribuye con tu gestión a desterrar la soberbia y la prepotencia instaladas en la alcaldía, principales virtudes de quien te ha precedido.

Que tengas éxito y suerte en tu gestión.- . Ex alcalde de Rascafría. , Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 10 de julio de 1999.

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