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Reportaje:

Primer tango en Carabanchel

Un argentino y una española animan con su música y su baile las noches de El caminito, una taberna del barrio de Carabanchel.

Desde hace un mes, en el barrio de Carabanchel suenan todos los miércoles las notas de un bandoneón. Y es que Efrain Scheinfeld,cuidadano argentino de origen ruso, entretiene a los clientes de la taberna El caminito, en el paseo del General Muñoz Grandes, con los clásicos del tango, desde Gardel hasta Piazzolla. Todo empezó el pasado 2 de junio, cuando Emilio Martínez, de 34 años, decidió celebrar el segundo aniversario de su local a ritmo de tango. "Un amigo argentino que vive en el barrio me puso en contacto con Efrain", recuerda el dueño, que terminó enamorado de la música argentina durante su estancia en Paris. "La respuesta del público fue tan calurosa que Efrain dejó a las 24 horas el piso que tenía alquilado en Coslada para mudarse aquí, cerca del bar", añade.

Desde entonces y hasta finales de julio, los vecinos del barrio se dan cita en El Caminito para disfrutar de su ambiente tanguero. Como Carolina y Gabriel, dos tejanos trasplantados a Carabanchel, donde se ganan la vida dando clases de inglés. "A Efrain lo escuché hace poco tocando en la calle Preciados y me llamó la atención", explica Gabriel en un español perfecto. "Un día pasé por aquí y le ví tocar en este bar. Ahora venimos cada semana porque el tango me encanta y, además, vivimos aquí al lado", concluye entusiasta.

Este músico de 63 años conoció la magia del bandoneón en casa de unos vecinos, un matrimonio gallego que vivía en su mismo pueblo, situado donde empieza Patagonia. "Me quedé fascinado y decidí en seguida que quería tocar este instrumento", cuenta Efrain. Cuando tenía 12 años, su padre le regaló el primero y único bandoneón de su vida. El mismo que toca ahora, 51 años después, en Madrid, donde llegó hace pocos meses con la intención de vivir de su música.

"El bandoneón me ayudó a pagar mis estudios de ingeniería", recuerda Efrain, que trabajó 33 años en esta profesión a la vez que tocaba en diferentes orquestas. Ahora espera conquistar a los vecinos de Carabanchel con la ayuda de Emilio y de Miguel Ángel Díaz, que le acompaña con su voz en esas noches de tango. Alicia Garrido se encarga de que los presentes den los primeros pasos de baile. En la acera del bar enseña gratis los rudimentos del tango y un par de parejas incluso se atrevan a danzar.

"Cuando empezamos, la gente de Carabanchel ni siquiera sabía lo que era un bandoneón", concluye Emilio. "En el último mes, Efrain se ha convertido en el personaje más popular del barrio, aún más que el Hipercor", añade riendo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de julio de 1999