Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Portugal argumenta ante Bruselas que el BSCH no respetó las normas al pactar con Champalimaud

El Ministerio de Finanzas portugués ha respondido a la Comisión Europea que el veto impuesto por parte del Gobierno de Lisboa al acuerdo entre el BSCH español y el grupo financiero luso Champalimaud no afecta a una concentración bancaria, sino a un intercambio accionarial. Por este motivo, a juicio del ministerio, no se violan las reglas comunitarias sobre la competencia. El departamento considera que el acuerdo no ha respetado "las normas de prudencia" para la estabilidad del sistema financiero portugués, entre ellas la información previa a las autoridades.

En su respuesta a la demanda de información del comisario europeo para la Competencia, Karel van Miert, enviada a Bruselas el pasado viernes, el Gobierno de Lisboa sostiene que el BSCH y el Grupo Champalimaud notificaron a las autoridades lusas una operación de intercambio de participaciones y no una concentración bancaria, lo que invalida, a su juicio, cualquier reclamación ante el comisario de la competencia. Van Miert dio un plazo de tres días a las autoridades lusas para que explicasen su veto a la operación, dado que la decisión puede violar el artículo 21 del Reglamento de Concentraciones. Ese precepto establece: "Los Estados miembros no pueden aplicar su legislación nacional sobre la competencia a las operaciones de concentración de dimensión comunitaria".

Las autoridades lusas defienden su decisión explicando que el apartado 3 de ese mismo artículo permite a los Estados adoptar las medidas pertinentes "para proteger intereses legítimos", entre los que se citan "la seguridad pública o las normas de prudencia". El Ministerio de Finanzas considera que el acuerdo BSCH-Champalimaud no ha respetado "las normas de prudencia" para la estabilidad del sistema financiero, lo que podría poner en peligro los intereses de accionistas, asegurados y depositantes.

Las autoridades del Ministerio de Finanzas sostienen que las concentraciones bancarias deben regirse no sólo por "los requisitos legales vigentes, sino también por las normas de buena conducta tácitamente aceptadas en el sector", como la información previa a las autoridades.

Respeto escrupuloso

Los responsables de Finanzas explican que esas normas deben ser "escrupulosamente respetadas" porque constituyen un "elemento crucial para la preservación de la transparencia, la credibilidad y la confianza en las instituciones, características vitales en la actividad del sector financiero". En este sentido, el secretario de Estado de Finanzas, Fernando Teixeira, defendió el pasado viernes las operaciones de concentración bancaria en Portugal, pero consideró "deseable" que esos procesos "no comprometan las condiciones de la competencia en los mercados regionales y no lleven a prácticas depredadoras".

Tras la recepción de la respuesta del Ejecutivo luso, el comisario de la Competencia, Karel van Miert, dispone ahora de un mes de plazo para adoptar una decisión que puede llegar hasta a considerar ilegal el veto del Gobierno portugués al intercambio de participaciones entre el BSCH y el Grupo Champalimaud.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de julio de 1999

Más información

  • El Gobierno de Lisboa contesta a Karel van Miert, comisario europeo de la Competencia