Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

"No nos conformamos con esto"

Herreros anuncia una nueva etapa de la selección, ya clasificada para los Juegos Olímpicos

BALONCESTO Campeonato de EuropaAlberto Herreros, el capitán, la estrella y el catalizador del equipo español, se quitó ayer un enorme peso de encima. Y por eso acabó celebrando la victoria en medio de un mar de lágrimas, liberando la tremenda tensión acumulada durante años, abrazado a Angulo, a Reyes, al seleccionador, Lolo Sainz; a todos. Fue su gran noche, la gran noche del baloncesto español. Vuelve España a estar en semifinales, vuelve la selección a estar clasificada para unos Juegos Olímpicos, los del año próximo en Sidney, después de haberse perdido los anteriores, los de 1996 en Atlanta. El de ayer fue un triunfo de consecuencias extraordinariamente positivas para el baloncesto español. Está de nuevo entre los grandes. En unas semifinales. Con Francia, el equipo anfitrión. Con Yugoslavia, el dream team del baloncesto europeo, el campeón de todo, de Europa y del Mundo. Y con Italia, el equipo que vuelve por donde solía, en las posiciones que dan derecho a medalla. Y, sin embargo, Herreros quiere más: "No nos conformamos", decía radiante en la sala de prensa del enorme pabellón de Bercy, en París. Pero Herreros tiene tiempo para pensar en lo más inmediato y en observar el triunfo de ayer sobre Lituania también en perspectiva: "¡Ojalá esto abra una nueva etapa! Hemos pasado muchos años de decepciones y de frustraciones. El camino ha sido muy duro y hemos recibido muchos palos. Pero ahora todo eso me parece que ha valido la pena". En cuanto al partido de ayer, en el que de nuevo volvió a ser el máximo anotador con 28 puntos, con una extraordinaria de 10 canastas sobre 17 lanzamientos, incluidos 3 de 6 triples, además de 5 de 6 tiros libres, Herreros admitió: "Todo nos ha salido redondo. Sabíamos que si éramos capaces de parar a Sabonis ellos iban a tener muchos problemas. Luego ellos han tenido mucho acierto en una serie de triples, pero hemos sabido superarlo y hemos acertado en las jugadas finales".

MÁS INFORMACIÓN

Lolo Sainz, seleccionador español desde que sustituyó a Antonio Díaz Miguel después del fracaso español en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992, fue uno de los que más disfrutaron ayer con el triunfo español. Por fin consiguió quitarse de encima el fatalismo incubado en repetidos fracasos en los partidos de cuartos de final. De hecho, Sainz admitió que todo el equipo estaba, antes del partido de ayer, con la moral un tanto decaída. "Los jugadores estaban tristes", llegó a comentar el seleccionador. Y es que la selección no había ofrecido un juego acorde a sus posibilidades y se había clasificado con muchos apuros en el primer grupo, que disputó en Clermont Ferrand, y en el segundo, en Pau, en el que tuvo que esperar al último minuto del último partido entre Francia y Eslovenia -acabaron perdiendo los eslovenos después de haber llegado a dominar por 19 puntos- para saber si iba a poder disputar los cuartos de final o bien tenía que regresar a España.

"Ha sido la noche más feliz desde que estoy en el cargo de seleccionador", manifestó Sainz. "Los jugadores han demostrado que tienen un enorme corazón y se merecían un triunfo así". Y subrayó en un par de ocasiones: "No son nada frívolos". Sobre el partido de hoy ante Francia, Sainz ya avisó: "No va a ser sólo una fiesta. Vamos a salir a ganarlo".

Javier Imbroda, ayudante de Lolo Sainz, ofrece algunas pinceladas sobre los franceses: "Es un equipo muy físico, con buenos tiradores, aunque algo irregulares, y que va mucho al rebote de ataque; en ocasiones, hasta con tres o cuatro jugadores". Y Sainz ofrece la receta: "Vamos a necesitar explotar al máximo un factor muy propio de nuestro juego, que es correr. Si conseguimos reforzar nuestro rebote defensivo, esta forma de jugar nos puede dar resultado"

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de julio de 1999