La Comunidad propone la cogestión de los servicios de salud mental de la red del Insalud

La Comunidad de Madrid quiere firmar un convenio con el Insalud y el Ayuntamiento de Madrid para cogestionar todos los centros asistenciales de salud mental, incluidos los hospitalarios. El Gobierno regional dispone de un estudio, elaborado por Arthur Andersen y que ha costado 30 millones, que propugna la figura del consorcio como fórmula jurídica para materializar este proyecto. El Insalud es partidario de establecer una gestión global para los centros, pero, según fuentes de la Comunidad, rechaza la figura del consorcio.

Más información

El consorcio es una figura similar a la fundación pública sanitaria, la misma que el Partido Popular quiere establecer como modelo de gestión en los hospitales públicos. Un dirigente de la Consejería de Sanidad interpreta que la negativa del Insalud a la fórmula del consorcio, que sí respalda el Ayuntamiento, se debe a la fuerte contestación que está generando su proyecto de fundaciones para los hospitales. El PSOE tiene presentado un recurso de inconstitucionalidad contra la ley que desarrolla tales fórmulas de gestión sanitaria. El convenio tripartito que propugna ahora la Comunidad para gestionar los centros de salud mental establece la creación de un comité de dirección que se encargaría de desarrollar y planificar los centros de salud mental de la región, y también se encargaría de contratar los servicios y al personal necesario para su ejecución.

El convenio afectaría a todos los centros y personal de salud mental de que disponen hoy en la región el Insalud, la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid. En total, unos ochocientos trabajadores, entre psiquiatras, psicólogos y trabajadores sociales. Los medios materiales superan en la actualidad las 600 camas, contando las habilitadas en los diferentes hospitales generales de Madrid (Gregorio Marañón, Clínico, Ramón y Cajal) y las del Psiquiátrico de Madrid y el Instituto José Germaín de Leganés. "El convenio permite que los trabajadores sigan dependiendo de sus organismos de origen y conserven su situación laboral", afirman los dirigentes regionales.

El estudio de Arthur Andersen que avala el nuevo modelo de gestión compartida de los servicios de salud mental repasa las deficiencias de los distintos centros de Madrid y aboga por mejorarlos y crear nuevas áreas asistenciales en los próximos cinco años que respondan a la demanda de la población.

Pone de manifiesto la falta de medios adecuados para atender a los menores de 18 años y a los ancianos, y aboga por crear áreas específicas para ellos. El fiscal de Menores de Madrid, Félix Pantoja, ha denunciado reiteradas veces la ausencia de centros específicos para atender a los adolescentes con problemas de salud mental.

El estudio de la Comunidad se hace eco de estas deficiencias y apuesta por crear 20 camas para menores de 18 años en el hospital Clínico, que ya deberían estar en funcionamiento, destaca, y otras 20 en el Gregorio Marañón para el año 2001. La especialidad de psiquiatría de niños existe en casi todos los países de la Unión Europa, salvo España, según refleja el estudio.

La Consejería de Sanidad calcula que con 5.000 millones de pesetas se podrían solucionar las deficiencias que presentan los centros de salud mental de la región. El dinero se destinaría a crear más unidades para enfermos agudos y otras para necesitados de rehabilitación, y también se utilizaría para construir áreas psiquiátricas en ocho ambulatorios y para reformar y adecuar las que ya existen que están obsoletas.

El dinero para el desarrollo del convenio saldría, de forma proporcional, de las arcas del Insalud, del Ayuntamiento y de la Comunidad. Esta última gestiona en la actualidad el 70% de los recursos humanos y materiales que existen en este campo en la región. Ramón Casteleiro, de UGT-Sanidad, señaló ayer que el objetivo real de la Comunidad es crear un consorcio y que quiere hacerlo al margen "de los agentes sociales" y con la finalidad de "limitar la movilización de trabajadores, amortizar plazas y modificar los criterios de selección del personal".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 28 de junio de 1999.