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Los testigos coinciden en que no había jeringuillas en el lugar de los hechos El menor imputado por la muerte dijo al juez que el indigente le amenazó con una

VIENE DE LA PÁGINA 1 Las últimas diligencias del Juzgado número 3 de Getxo para esclarecer el crimen -un asesinato, según la calificación del fiscal- han sido las declaraciones de testigos que en la noche del sábado 24 de abril estuvieron en el pórtico de la parroquia de San José, donde Alejo Aznar recibió la mortal paliza. J.K.C.G., su novia J.H.F. y un amigo de ambos, que en la noche del suceso transitaban por la zona y se dirigieron a los soportales de la Iglesia al oír ruidos, han concidido en declarar ante el juez que no vieron ninguna jeringuilla en el lugar. Otros testigos, entre ellos, el primer ertzaina que llegó al lugar y atendió a la víctima, se ha manifestado de igual manera, según han informado fuentes relacionadas con el caso. El imputado como autor de la muerte, A.G.P., de 16 años, señaló ante el juez que en la noche del 24 de abril paseaba con unos amigos cuando se les acercó Alejo y le pidió dinero, amenazándole con sacarle o clavarle (no entendió bien, según declaró) una jeringuilla. El joven, que se autoinculpó de la muerte y está en libertad bajo fianza de cinco millones, dijo al juez que el mendigo le estaba acosando por lo que "tomó un palo de hierro amarillo tirado en el suelo y le dió dos golpes a Alejo. Un golpe en la espalda y otro golpe en las piernas", según se recoge en el sumario. Los tres jóvenes testigos, quienes avisaron también a los servicios de emergencia cuando comprobaron el mal estado de Alejo Aznar, han asegurado ante el juez instructor que observaron cómo golpeaban a una persona que estaba en el suelo "hecha un ovillo". Asimismo, vieron que se le asestaron golpes con una barra amarilla y que junto al mendigo había el tapacubos de un vehículo. Otros testigos han señalado que golpearon con esta pieza a la víctima. Estos testimonios coinciden con la reconstrucción que de los hechos hizo el juez y se incluye en el sumario. Nuevos testimonios Las recientes diligencias incluyen también al ertzaina que primero atendió a Alejo Aznar. El agente ha ratificado ante el juez que la víctima se encontraba en estado muy grave pero que, a pesar de ello dijo, "claramente" que reconocía a los autores de su apaleamiento como los mismos que le habían prendido fuego dos días antes mientras dormía. En los próximos días está previsto la comparecencia de otros testigos, entre ellos el propietario de un bar de Romo al que solían acudir los jóvenes y en el que estuvieron algunos de ellos tras el suceso mortal. El dueño del local telefoneó a la Policía Municipal de Getxo para informar de una conversación que había oído a los adolescentes acerca de los hechos y que está recogida en una grabación. En los próximos días la Audiencia de Bilbao tendrá que pronunciarse sobre el recurso de apelación presentado por el abogado de la acusación contra la puesta en libertad del autor de los golpes. El letrado argumenta que el propio fiscal ha calificado la muerte de "asesinato", así como que la muerte del mendigo a manos de los adolescentes provocó una "gran alarma social".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de junio de 1999