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Reportaje:

BENIMASSOT (EL COMTAT) Batalla electoral sobre el cementerio

Benimassot, una localidad de economía agraria de la comarca El Comtat, se encuentra seriamente dividida entre los que aprueban la política de su actual alcalde del PP, Francisco Gilabert, y los que quieren desbancarlo con la candidatura del PSPV, que lidera Ismael Molines. La tirantez ha llegado al punto que hace sentir al visitante despistado como un forastero en el lejano oeste. "Habéis ido a preguntar a los del otro bando, los que hacen contraespionaje", con esta advertencia uno de los seguidores de Molines ponía en antecedentes. Según Molines, la discordia que divide a la población, en la que durante el año no viven más de 70 personas, tiene su origen en el "talante poco dialongante" del alcalde en funciones. Molines dijo que en los 16 años que Gilabert lleva gobernando comete "cada vez más injusticias, irregularidades administrativas y legales" con vecinos que no le eran "simpáticos" o "no compartían sus ideas". La construcción de un segundo camposanto con más de 200 nichos "fue la gota que colmó el vaso", dijo. "Tenemos un cementerio que tendrá menos de 50 años, que alberga entre 40 y 50 nichos y con capacidad de poder doblar esta cifra. A menos que venga una guerra o una epidemia, no lo llenamos", añadió el candidato socialista. Según Molines, el PP, que gobierna Benimassot con mayoría absoluta, promovió el año pasado la obra de un nuevo cementerio que sería costeado con cerca de 24 millones de pesetas de la Diputación de Alicante y la ayuda de 50.000 pesetas de cada propietario que quisiera conservar su nicho. La obra, que comenzó a ejecutarse, acarrearía el traslado de los restos tras la demolición del viejo cementerio y "no agradó no sólo a personas que están censadas en Benimassot, sino a muchos de los que por trabajo viven fuera pero mantienen aquí raíces. A ellos el alcalde, que trabaja y vive durante la semana en Cocentaina, les contestó que no tenían ni voz ni voto en el pueblo y no podían expresar su opinión", resumió Molines. Este grupo optó por el empadronamiento del que "el Ayuntamiento sólo aceptó algunas de las solicitudes en previsión a las elecciones", explicó Eduardo Cano, que comparte la candidatura socialista que completan José Canet y Joaquín Canet. Estos explicaron que los que solicitaron empadronarse antes de finalizar 1998 no tuvieron, sin embargo, constancia de su denegación hasta la publicación del censo electoral. "Las listas, que se suponen públicas, estaban en este Ayuntamiento detrás de la ventanilla y no se podían consultar. Había que acudir los lunes y miércoles con el DNI y sería el alcalde o el secretario quien consultaría si aparecías o no en el censo", corroboró una vecina llamada Pilar. Ésta señaló que "la mayoría que solicitaron empadronarse no estaban en el censo electoral", que sí ha experimentado un crecimiento respecto a las anteriores elecciones, en que el PSPV consiguió el 47% de los sufragios. Según el alcaldable del PSPV, en menos de un año se pasó de 107 a 167 censados con "afines al alcalde". El caso llegó al juzgado de Alcoy que a principios de mayo desestimó el recurso presentado contra el alcalde de Benimassot al considerar que al no estar empadronados los demandantes no pueden formar parte del censo. Tales acusaciones no han sido aclaradas por el alcalde, quien señaló: "No necesito salir en los periódicos, no me hace falta esa publicidad gratuita. No es mi sistema ni mi estilo". Gilabert apela a una profunda fe católica y vaticina que Dios y las urnas harían finalmente justicia.

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