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Detenido de nuevo el sospechoso de colocar bombas falsas en Cambrils

Efectivos de la Guardia Civil detuvieron el lunes a José J. F., de 33 años y vecino de Cambrils, como presunto autor de la colocación de una bomba falsa en la playa El Dorado, en la localidad del Baix Camp. José J. F. ya fue detenido el pasado mes de marzo por haber colocado presuntamente un artefacto con apariencia de explosivo en el Ayuntamiento de Cambrils. Este hecho se produjo poco después de la campaña de extorsión mediante el uso de bombas caseras, cuya autoría no ha sido descubierta, que se llevó a cabo en playas de Salou y que causó la muerte de un jubilado de Manresa a finales de febrero. En esta ocasión, José J. F. se dirigió al centro de emergencias 112 de Barcelona para, de forma anónima, alertar por teléfono de la colocación de dos artefactos en la playa Capellades, en Salou, y en la playa Ardiaca, en Cambrils. La llamada, realizada el pasado domingo por la tarde, implicó la actuación de técnicos en desactivación de explosivos y agentes de ambas poblaciones, cuya búsqueda resultó infructuosa. El mismo comunicante repitió la llamada el lunes, pero esta vez para alertar de la existencia de un paquete sospechoso en la playa Ardiaca que habría descubierto mientras paseaba a su perro. Los agentes acabaron por localizar en la playa El Dorado un paquete formado por tres canutos de cartón -procedentes de rollos de papel higiénico y de cocina- envueltos en cinta aislante y de los que pendían dos trozos de cable. No había material explosivo alguno. Antecedentes En las inmediaciones de la cabina telefónica desde la que había realizado las llamadas, en la avenida de la Virgen del Camino de Cambrils, los agentes localizaron a José J. F. La policía sospecha que el detenido colocó otras cinco bombas falsas en julio de 1996, coincidiendo con el atentado de ETA en el aeropuerto de Reus. En sus últimas acciones, José J. F. se ha aprovechado de la alarma causada por unos delincuentes, todavía no identificados, que durante el pasado mes de febrero iniciaron una campaña de extorsión contra los patronatos de Turismo de Tarragona, Salou y Cambrils, a los que solicitaron 100 millones de pesetas a cambio de no colocar hasta seis bombas en las playas de estas poblaciones. La explosión de dos de estos artefactos causó la muerte de un jubilado de Manresa y heridas en la mano a un técnico en desactivación. José J. F., quien podría sufrir algún tipo de trastorno mental, reconoció su autoría en los hechos, así como de los restantes que la Guardia Civil le imputa: el intento de incendio de un restaurante a finales de marzo y la quema, la semana pasada, de tres vehículos en la avenida del Baix Camp de Cambrils. El detenido pasó a disposición del Juzgado de Reus y la Guardia Civil reafirmó ayer su convencimiento de que no tiene relación alguna con las bombas que estallaron el pasado mes de febrero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de junio de 1999