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El entorno de Yeltsin impone sus candidatos en el nuevo Gobierno

, El presidente ruso, Borís Yeltsin, firmó ayer los últimos nombramientos en el Gobierno que formalmente encabeza Serguéi Stepashin, pero que, en opinión unánime de los analistas locales, no controla él, sino lo que se ha dado en llamar la Gran Familia, es decir: Tatiana Diachenko, hija y asesora de imagen de Yeltsin, Valentín Yumáshev, ex jefe de la Administración presidencial y actual asesor, y los magnates Borís Berezovski y Román Abramóvich.Los cargos claves que quedaban vacantes fueron ocupados de manera que no perjudicaran las negociaciones que Rusia mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI), con el fin de obtener un crédito ya acordado y que resulta esencial para evitar la declaración de la suspensión de pagos de la deuda exterior.

Víktor Jristenko fue nombrado primer vicejefe de Gobierno responsable de Macroeconomía, puesto que el viernes quedó vacante al dimitir Mijaíl Zadórnov después de perder la batalla por simultanear la cartera de Finanzas. Jristenko ya había ocupado este puesto durante el Gobierno del joven tecnócrata Serguéi Kiriyenko, y fue una de las cabezas de turco después de la crisis del 17 de agosto de 1998. Andréi Shapovaliants fue confirmado como ministro de Economía, y Zadórnov fue nombrado representante especial en las negociaciones con el FMI.

El nuevo cargo de vicejefe de Gobierno responsable del complejo de la industria militar lo ocupó Iliá Klebánov, vicealcalde de San Petersburgo y ex director de LOMO (siglas rusas de la Asociación Leningradense Óptico-Mecánica).

Los nuevos nombramientos ponen de manifiesto que Stepashin no logró imponer a sus candidatos y que la Gran Familia, denominación de claras evocaciones mafiosas, obtuvo un triunfo rotundo. Nikolái Axiónenko, el primer viceprimer ministro representante de Abramóvich y Berezovski en el Gobierno, no tiene contrapeso alguno: Jristenko no se le opondrá, como estaba decidido a hacerlo Zadórnov. Axiónenko controlará sin problemas todos los monopolios rusos, lo que significa inmensos flujos de dinero, muy necesarios para las elecciones de junio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de junio de 1999