Predicar con el ejemplo
Prevención. Los tres consejeros remacharon la idea de que la prevención es el único arma para mitigar los efectos de los accidentes de circulación, una auténtica epidemia que el año pasado costó la vida a 186 personas en Euskadi, un 25% más que en 1997. "Cada madre y cada padre deben ser conscientes de que el riesgo que tiene su hijo de sufrir lesiones es mayor si no va convenientemente sujeto en el automóvil. Es responsabilidad de todos nosotros hacer caer en la cuenta de esto y predicar con el ejemplo cada vez que montemos en el coche", enfatizó el titular de Sanidad, Gabriel Inclán. El consejero de Educación también incidió en que los padres y las madres deben concienciarse de que los niños "tienen derecho a un dispositivo de seguridad que prevenga todos los accidentes". Tras seis años en el que los accidentes de tráfico en Euskadi habían descendido, 1998 fue un año negro. La tendencia se rompió bruscamente y los siniestros subieron un 13%.


























































