Generalitat, Ayuntamiento y empresarios temen las consecuencias económicas del "caos" aéreo

El consejero de la Presidencia, Xavier Trias, expresó ayer la "tremenda preocupación" del Gobierno de la Generalitat ante la situación que viven los aeropuertos y explicó que exigirá al Gobierno central la adopción de un nuevo modelo de gestión basado en la colaboración entre el Estado y las comunidades autónomas. El alcalde de Barcelona, Joan Clos, y el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Antoni Negre, también mostraron su preocupación ante las consecuencias económicas del "caos" y exigieron una actuación "contundente" del Gobierno.

Trias aseguró que los problemas de congestión en los principales aeropuertos españoles ofrecen una "muy mala imagen del país" y advirtió de que la situación "puede afectar al comercio y a la economía". A pesar de la inquietud expresada por el Gobierno catalán, Convergència i Unió (CiU) sirvió ayer de sostén al ministro de Fomento, Rafael Arias-Salgado, quien escapó de la reprobación en el Congreso gracias a los votos nacionalistas. El consejero de la Presidencia anunció que, antes de dos semanas, el Ejecutivo catalán hará llegar al Ministerio de Fomento su propuesta de gestión de los aeropuertos basada en la cogestión. El líder de Unió Democràtica (UDC), Josep Antoni Duran, avanzó por la mañana que su formación aspira a un modelo de gestión de los aeropuertos similar al que se utiliza en los puertos de Barcelona y Tarragona: la titularidad sigue formalmente en manos del Estado, pero la gestión depende de un organismo en el que tiene mayoría la Generalitat. Privatización Duran esbozó la propuesta ante el ministro de Administraciones Públicas, Ángel Acebes, quien ayer presidió por primera vez una sesión de la comisión mixta de transferencias entre el Estado y la Generalitat. Ambos comparecieron en conferencia de prensa tras la reunión para informar de los últimos traspasos acordados, entre ellos el Hospital Militar de Barcelona, y anunciaron una nueva reunión antes del verano. El ministro rechazó cualquier posibilidad de traspasar la titularidad de los aeropuertos y reiteró las posiciones de su Gobierno: "El problema esencial es de gestión más que de necesidad de descentralización", afirmó el dirigente conservador. La solución vendrá, en su opinión, de la mano de la privatización de la gestión de los aeropuertos. Duran recalcó que la Generalitat no exige la titularidad de los aeropuertos, sino la cogestión, por lo que esta reivindicación no debe ser abordada en la comisión mixta de transferencias. Según fuentes de CiU, el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, ya ha planteado en diversas ocasiones la necesidad de abordar la gestión de los aeropuertos con el Gobierno central. Sin embargo, ha encontrado escasa receptividad. Por su parte, el alcalde de Barcelona, Joan Clos, pidió una respuesta "contundente" del Gobierno para mejorar la situación que atraviesan los aeropuertos y exigió la implicación directa del presidente del Gobierno, José María Aznar. Clos alertó ante el peligro de pérdida de competitividad de la economía española como consecuencia de la congestión en los aeropuertos. Escándalo También los empresarios encendieron la luz de alarma y, por boca del presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Antoni Negre, subieron el tono de las quejas. Negre afirmó que, con los retrasos y cancelaciones de vuelos, "muchos empresarios están perdiendo tiempo y dinero". "Esto no puede seguir así, es un problema de gestión y de planificación, de escándalo y caos", aseguró el presidente de la Cámara. A pesar de que el Gobierno de CiU exige la cogestión de los aeropuertos, sus relaciones con el Ejecutivo de José María Aznar no se han visto seriamente afectadas ni por esta discrepancia ni por las críticas que el pasado fin de semana el presidente del Gobierno dirigió a los nacionalismos excluyentes. Aznar no hizo ninguna referencia al nacionalismo democrático ni a CiU, pero varios dirigentes de Convergència exigieron en el comité ejecutivo del lunes que el partido respondiera con contundencia al PP y sus ataques al nacionalismo. Pero ayer, Acebes y Duran dejaron bien claro que, más allá del cruce de declaraciones encontradas, se mantiene la sintonía de fondo entre ambos socios. Y el ministro quiso incluso resaltar "los frutos positivos en términos de estabilidad" que ha proporcionado la colaboración entre CiU y el PP y apostó por "reforzarla" en el futuro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 20 de abril de 1999.

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