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PATRIMONIOFALTA NEGOCIAR Y HACER EFECTIVA LA COMPRA

La Comunidad de Madrid da luz verde al traslado del claustro gótico de la Valldigna

El claustro gótico del monasterio cisterciense de Santa María de Simat de La Valldigna, de donde fue extraído hace 80 años para depositarlo en la población madrileña de Torredolones, volverá a su enclave original en los próximos meses. Así lo afirmó ayer la directora general de Patrimonio, Carmen Pérez, quien visitó la joya arquitectónica en compañía del consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Gustavo Villapalos. Pérez señaló que el gobierno madrileño ha autorizado la devolución y traslado del claustro, de indudable valor patrimonial.

"Lo más arduo para llegar a la compra era conseguir la autorización de la Comunidad de Madrid", dijo la directora general del Patrimonio Artístico, Carmen Pérez, tras la visita que realizó al chalet ubicado en el palacio del Canto del Pico de Torrelodones junto a Villapalos y al secretario de Estado de Administración Pública y ex consejero de Cultura valenciano, Francisco Camps. "Por parte de la Comunidad de Madrid ha habido una altura de miras grande", añadió Pérez, quien recordó que la Generalitat tiene un preacuerdo de 20 millones de pesetas con la propiedad de la finca para la compra del claustro. Ahora, tras la luz verde del gobierno autonómico madrileño, se trata de negociar y hacer efectiva la compra definitiva. Un portavoz de la consejería de Cultura madrileña señaló ayer la disposición del gobierno presidido por Alberto Ruiz Gallardón a colaborar con la Generalitat Valenciana, pero advirtió de que aún se ha de ultimar el acuerdo con la ompañía propietaria del palacio del Canto del Pico, la empresa británica SHL, que lo adquirió el año 1989. Una vez se concrete el acuerdo entre la empresa británica y la Generalitat, se pondrá en marcha el proyecto de traslado, que ha sido elaborado por el arquitecto valenciano Salvador Lara. "En tres meses, podría estar el claustro en la Valldigna", señaló la directora general valenciana. En la Consejería de Cultura madrileña ampliaron el plazo a cuatro o seis meses y recordaron que aún no se ha realizado la réplica del claustro. El presupuesto completo del proyecto, que incluye los 20 millones del importe de la compra, asciende a 60 millones de pesetas. Carmen Pérez señaló que la devolución del claustro al monasterio cisterciense, de donde fue trasladado, se enmarca dentro de uno de los aspectos que prevé la reciente Ley del Patrimonio en relación con la recuperación de piezas de la Comunidad Valenciana que se encuentran dispersas. "Comenzamos a desarrollar la ley en ese sentido con una pieza emblemática", comentó la directora general. El conde de Almenas, José del Palacio y Abazarzazu, un enamorado del arte gótico, fue quien mandó el traslado del claustro a Torredolones en 1920. En el transcurso de la visita de ayer, los responsables políticos pudieron observar un sarcófago con una figura yaciente, que presumiblemente podría representar a un abad del monasterio, según se desprende del hecho de que su decoración presenta un escudo con las barras de la Corona de Aragón. No obstante, todavía se han de realizar las pertinentes investigaciones para esclarecer la procedencia e identificación de la pieza. El monasterio de Santa María de La Valldigna fue construido en 1298. El pasado año, se celebró, por tanto, el 700 aniversario de su fundación, lo que fue aprovechado por la Generalitat para realizar una serie de intervenciones con la finalidad de recuperar el recinto que mandó levantar el rey Jaume II,quien cedió el Valle de Alfandec, donde está situado el recinto, al abad del monumental monasterio de Santes Creus (Tarragona). El coste total de la rehabilitación del maltrecho monasterio, que fue abandonado en 1835 a raíz de la desamortización de Mendizábal, se ha situado en torno a los 500 millones de pesetas. La erección del monasterio de Santa María de la Valldigna impulsó la edificación a las afueras de la ciudad de Valencia de un filial en 1371 conocido bajo la advocación de San Bernardo de la Huerta. Esta abadía desapareció en 1546 para dar lugar a otra. Colaboración Durante la larga gestión para conseguir el retorno del claustro, tanto el gobierno de la Comunidad de Madrid como el alcalde de Torredolones, Enrique Muñoz, del PP, han mostrado su disposición a la operación, pero siempre han exigido de la Generalitat contraprestaciones con el fin, sobre todo, de asegurarse la colocación de una réplica. El alcalde madrileño temía una posible descapitalización cultural.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de abril de 1999