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El atardecer y otros errores

El Ayuntamiento de Granada comete dos erratas al reproducir el nombre de Bill Clinton en una placa en el Albaicín

Todo es falso. Ni desde el mirador de Granada donde Bill Clinton contempló hace dos años el "más bello atardecer del mundo" se ve por su orientación la caída de la tarde ni el propio presidente de los Estados Unidos se llama, por culpa de dos erratas, como consta en la placa del monolito que el Ayuntamiento colocó ayer, en medio de una formidable polémica, en la plaza de San Nicolás. Un modesto grabador de bronce ha bautizado para la historia a William Jefferson Clinton como "Willian [sic] B. Clinton" y deja para los biógrafos del presidente la incógnita de si la B. significa Bill, Bautista o Benjamin. Pero hay más. El alcalde de Granada, Gabriel Díaz Berbel, reveló ayer que Clinton no estuvo, como él pensaba, siendo estudiante, en el famoso mirador. La Casa Blanca confundió la plaza de San Nicolás, donde ahora está el monolito, con el mirador de San Cristóbal, que fue donde realmente el joven Clinton vio el más bello crepúsculo del mundo. Así pues todas las demás autoridades y todos los personajes que han desfilado por el "mirador de Clinton" no han hecho otra cosa que reincidir en un flagrante error. Sin embargo, aunque todo es un puro equívoco, la colocación de la base de piedra con la placa ha suscitado una tremenda controversia y ha irritado sobremanera a las seis asociaciones de vecinos del barrio. Un grupo de residentes en el Albaicín cubrió con cascotes el domingo el agujero que los operarios municipales habían abierto unas horas antes para colocar la piedra. Díaz Berbel se despachó ayer a gusto contra ellos: "Clinton ha sido quien ha hecho posible la eclosión de Granada y lo menos que podíamos hacer nosotros era darle las gracias. Y el que diga lo contrario es un sectario, es un vándalo y no tiene derecho siquiera a vivir en la ciudad". El monolito fue colocado ayer a las ocho de la mañana. Al mediodía, como ya ocurriera con la estatua de fray Leopoldo, una pareja de policías hacía guardia junto a la piedra. "Un grupito de intolerantes de los que desgraciadamente tenemos en Granada ha cometido un vandalismo duro y puro. Lo único que puedo hacer es anunciar que no llevaré allí a Kofi Annan con lo cual el Albaicín empezará a perder parte de sus atractivos". Díaz Berbel aclaró después que no quiere que la presencia de Annan en la plaza de San Nicolás sea aprovechada por los vecinos como "caja de resonancia" para mostrar su desacuerdo por la colocación del hito. "Dicen que no hemos consultado con ellos. A los granadinos se les consulta una vez cada cuatro años. Este no es un régimen asambleario permanente", señaló.. Los vecinos, por su lado, consideran que tanto o más méritos que Clinton tienen otros visitantes ilustres del barrio a los que, sin embargo, no se les ha colocado ningún tipo de recordatorio. Por su lado, el candidato socialista a la alcaldía, José Moratalla, declaró: "El mirador de San Nicolás, el de San Cristóbal o la Plaza Larga eran patrimonio de esta ciudad antes de que Berbel fuese alcalde". Pero quizá lo que merezca la protesta de las personas de cierta sensibilidad es el texto de la placa, redactado en un estilo decimonónico, de un lirismo trasnochado: "Invitado por Sus Majestades los Reyes, don Juan Carlos I y doña Sofía, visito Granada el presidente de los Estados Unidos Willian B. Clinton acompañado de su esposa y exclamo desde este mirador al ponerse el sol es el atardecer más bello del mundo". ¡Oh!

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de abril de 1999