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Tribuna:

100 alaveses

JOSÉ MANUEL ALONSO La tierra alavesa es fecunda en personajes. La mayoría vieron la luz en este territorio; otros llegaron y se compenetraron con el, sintiéndose partícipes y agradecidos. Dar a conocer esos personajes es tarea larga pero que ya se ha comenzado por iniciativa de El Periódico de Álava, la pluma de Rosa Gerenabarrena y el arte de un gran retratista: Javier Ortíz de Guinea. El primer fruto de esa labor conjunta es el libro Cien alaveses, editado por la Diputación, y una exposición en la Casa de Cultura vitoriana. Esos personajes están ordenados alfabéticamente: comienzan con la A de Aguirrezabal (Elias), médico, portavoz de otra A: Aldecoa (Ignacio), por el que se clama un merecidísimo homenaje, y finalizan con la A de Atletismo: Maite Zúñiga. Uno a uno: Aguirrezabal, Altarriba, Anda, Antón, Añúa, Apellaniz, Aramburu, etétera, etcétera... "hasta cien personas elegidas en un rastreo por la vida de esta nuestra tierra -como dice el prólogo de Antonio Ortíz de Urbina- en la que van quedando en retrato y en breve texto, con su intra-historia, para la post-historia a la que deberán irse sumando sucesivas entregas". En la obra pre-existe un acto de comunicar con un triple mensaje: periodístico (de actualidad e interés del personaje), semántico y estético, además de otros elementos de percepción implícitos -en pinturas y textos- que subrayan al sujeto y, por tanto, al acto comunicativo del libro. En la mano de Ortiz de Guinea está lo que podíamos llamar "una misma longitud de onda" que pone de manifiesto en todos y cada uno de los retratos. Los rostros, en posición frontal, miran fijamente al espectador, dominan con la fuerza natural del primer plano. Es la vista la que se le queda al espectador en el dibujo y son los ojos del personaje retratado lo que más destaca, que es lo que se pretende, aunque el artista tiene un gesto de atención propio, curioso, de subrayar con un leve cuadrado el "buen olfato", como dando a entender, de cada personaje alavés, aquello que se decía cuando se hablaba de una persona que era lista y sabia a la vez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de abril de 1999