Japón aprueba los Presupuestos en tiempo récord

El Gobierno de Japón consiguió ayer sacar adelante, en un tiempo récord y sin ninguna enmienda, los Presupuestos Generales del Estado para el ejercicio 1999-2000 (va de abril a marzo), que equivalen a 81,86 billones de yenes (706.000 millones de dólares, 635.400 millones de euros).Los Presupuestos, aprobados inicialmente en diciembre pasado, fueron convertidos ayer en ley, pese al desacuerdo de la Cámara alta, cuerpo legislativo dominado por la oposición, pero cuyo poder decisorio está por debajo de la Cámara baja, controlada por el gubernamental Partido Liberal Democrático (PLD).

El Presupuesto para el ejercicio fiscal 1999-2000, que se inicia el próximo 1 de abril, fue aprobado más rápidamente aún que el de 1995-1996, promulgado el 22 de marzo de 1995, el más corto desde la posguerra.

Las partidas para 1999, que incluyen una cuantía sin precedentes para gasto público de 46,88 billones de yenes (367.000 millones de euros), fueron calificadas por el primer ministro, Keizo Obuchi, como "el motor para regenerar la economía".

El primer ministro reiteró su intención de cumplir con el objetivo de crecimiento económico, fijado en un 0,5%, el índice más bajo de la historia moderna de Japón.

Las medidas de estímulo económico serán financiadas con una emisión de bonos del Estado de 31,05 billones de yenes (268.000 millones de dólares), casi el doble en cuanto a deuda del presupuesto vigente.

Cuando termine el próximo ejercicio fiscal, en marzo del 2000, la deuda pública japonesa ascenderá a 327 billones de yenes (2,52 billones de euros). Japón recaudará un 19,5% de impuestos menos en el año fiscal de 1998, el mayor descenso en los últimos 12 años, descenso provocado por el estancamiento de la economía.

La oposición considera que el Presupuesto aprobado ayer está sobrecargado de obras en infraestructuras, lo que podría favorecer a las grandes empresas constructoras con influencias en el Gobierno. Esto dejaría a Japón con el déficit presupuestario más alto entre los países del G-7.

La preocupación acerca del elevado déficit fiscal que supondrá el fuerte aumento del gasto público para estimular la economía se notó claramente en el mercado de bonos japoneses, que alcanzó el 2,44% a largo plazo, lo que supone un máximo histórico en comparación con el 0,7% en que se situaron desde octubre hasta principios de febrero pasado.

El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio respondió, sin embargo, muy bien al Presupuesto, al subir un 1,2% (195,30 puntos) para finalizar en 6.268,10.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 17 de marzo de 1999.

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