Un colegio inglés obliga a sus alumnas a alargar las faldas

Cansada de recibir quejas del vecindario, Barbara O"Connor, directora del colegio Dormston School, abierto en Sedgley, en el corazón de Inglaterra, ha devuelto a casa a una veintena de sus alumnas por llevar la falda del uniforme demasiado corta. Las niñas, entre 11 y 16 años, "tenían un aspecto poco decente para un centro tan reputado como éste", ha dicho O"Connor, justificando una medida que la mayoría de los padres califica de excesiva.Los vecinos, que ven pasar a las estudiantes todos los días camino del colegio, no lo creen así. La falda de muchas de ellas apenas asoman bajo la chaqueta reglamentaria. "Una procacidad innecesaria", según rezan las airadas cartas y llamadas de teléfono recibidas por O"Connor.
La directiva convocó el lunes a todo el colegio en el patio. Regla en mano, midió todas y cada una de las faldas de sus pupilas. Las precisas reglas internas estipulan que las alumnas no podrán enseñar "más de 5,8 centímetros de piel por encima de la rodilla".


























































