El interés del grupo asegurador Axa

Uno de los actores clave de la operación que ha conmocionado al sector financiero mundial es la aseguradora francesa Axa. No sólo es accionista de las dos partes implicadas en la oferta pública de adquisición de acciones (OPA). Su máximo responsable, Claude Bebear, fue uno de los miembros del consejo de administración de BNP que votó a favor de la OPA. Y no se quedó ahí. Axa anunció ayer que apoyará su financiación.Para comprender el movimiento de Axa hay que tener en cuenta varias consideraciones. En primer lugar, en casi todos los países europeos, España es una de las excepciones, son los grupos aseguradores los que controlan los grandes movimientos financieros. De ahí que Axa sea accionista destacado en el capital del futuro Société Générale-Paribas y en el de BNP o que el grupo alemán Allianz tenga participaciones en la mayor parte de bancos germanos, sea socio de referencia del Banco Popular y sea otro de los primeros accionistas de Société Générale-Paribas. La convivencia de Axa y Allianz en el capital de un banco francés no es cómoda para ninguno. Y no sólo porque sean competidores directísimos, pues son los dos primeros grupos aseguradores europeos. En Francia no sentó demasiado bien, a pesar del mercado único, que el gigante alemán se hiciera con el control de una de sus aseguradoras más señeras, AGF. Una fusión a tres (Sociéte Générale, Paribas y BNP) dejaría en ventaja a Axa sobre Allianz, que sería el primer accionista de esa hipotética entidad.

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Jugada con doble fondo

Los analistas reflexionan sobre otros dos datos para explicar el espectacular movimiento de BNP, la adjudicación de Credit Lyonnais y la posibilidad de que el grupo que dirige Michel Péberau estuviera en el punto de mira de otra gran entidad europea.El Gobierno de Lionel Jospin tiene previsto dar a conocer las condiciones de la privatización de Credit Lyonnais en breve -es posible que mañana-, lo cual ha despertado un inusitado interés en Francia. La candidatura de BNP parece no haber hecho muy feliz al Ejecutivo francés. Por ello, el movimiento por sorpresa del pasado martes es interpretado por algunos expertos como una forma de intentar ablandar esa postura.

Otros analistas sostienen que la BNP trata de hacer una maniobra de carácter defensivo. En fuentes financieras francesas no se descartaba hace unos días que el holandés ABN Amro o que el alemán Dresdner Bank tuvieran entres sus planes adquirir la BNP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 10 de marzo de 1999.

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