Un horrible fin de semana
Como es mi costumbre desde hace 25 años, me he trasladado este fin de semana a la localidad de Navacerrada, pueblo, y he podido constatar dos gravísimos atentados a la naturaleza y al medio ambiente. 1.Se han llevado, triturándolo, un gran trozo de monte bajo (jaras, retamas, tomillo, etcétera) en el llamado camino a La Barranca, dejando tremendas huellas de máquinas y convirtiendo la zona, de aproximadamente unas cincuenta hectáreas, en un paisaje lunar con sólo cuatro árboles de los que penden nidos de procesionaria que en breve acabarán con los mismos. Todo esto me indica que esta tropelía ha sido ejecutada por la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid. ¡Olé! 2.En la zona de reserva urbana más próxima a la cola del embalse de Navacerrada se ha iniciado la venta, sin permisos ni licencias, de edificios adosados en forma de barreras de hormigón de dos alturas y media con buhardilla, de unos trescientos metros de construcción y unos cien de jardín con un aprovechamiento monstruoso, todo ello a un kilómetro del casco urbano y en pleno campo. Le ruego que haga lo posible por detener estos dos crímenes.- .


























































