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LA CRISIS DE LA DERECHA ASTURIANA

El PP presenta una moción de censura contra Marqués a sabiendas de que no prosperará

El PP ha abierto un nuevo frente de acoso contra el presidente de Asturias, Sergio Marqués. Tras haberse resistido a hacerlo durante ocho meses, esta semana presentará finalmente una moción de censura contra su Gobierno, aun a sabiendas de que no prosperará. Los populares, que cuentan con 16 de los 45 diputados de la Cámara del Principado, necesitan el apoyo de al menos otros siete para alcanzar la mayoría absoluta y lograr que su propuesta triunfe. Pero los restantes grupos ya han anunciado que no apoyarán su iniciativa por considerar que no tiene ninguna capacidad resolutiva a menos de dos meses de la disolución del Parlamento regional y a sólo tres y medio de las elecciones autonómicas.

Ovidio Sánchez Díaz, el candidato del PP a la presidencia de Asturias, dimitirá hoy como presidente de la Junta General (Parlamento regional) para defender la moción de censura contra Sergio Marqués y, de paso, postularse para sustituirle como jefe del Gobierno de la comunidad. De momento, ayer, justificó la iniciativa de su partido como un intento de "normalización de la vida institucional asturiana, que lleva ya meses viviendo en una situación de anormalidad con un Gobierno sin grupo parlamentario y que no responde ni a la mayoría ni a la minoría de la Cámara". Marqués gobierna, en efecto, con el exclusivo apoyo de cinco de los 45 diputados de la Cámara desde el 19 de junio de 1998, una vez que el PP decidió expulsarle de su grupo parlamentario y suspenderle cautelarmente de su militancia en el partido, suspensión que el 30 de julio siguiente se ratificó para un periodo de ocho años. Desde entonces, sin embargo, el PP ha venido limitándose a exigir la dimisión de Marqués, pero, sabedor de que no prosperaría, sin presentar una moción contra él pese a que el propio presidente emplazó de forma reiterada a sus antiguos compañeros a hacerlo.

"Sin sentido"

El propio Marqués volvió ayer a declarar que la presentación de una moción es "el ejercicio de una libertad y un derecho democrático". "Lo único lamentable", añadió, "es que[el PP] haya esperado tanto para hacerlo y lo anuncie ahora, a sólo cien días de las elecciones, lo que demuestra una vez más su pérdida del sentido de la oportunidad y la medida".

Por su parte, el PSOE, con 17 diputados; Izquierda Unida (IU), con cinco, y el Partíu Asturianista (Pas), con uno, coincidieron en afirmar que no apoyarán la moción a apenas mes y medio de la disolución de la Cámara, lo que se producirá el 22 de abril, y acusaron al PP de pretender "lavarse la cara" y querer implicar al resto de las fuerzas políticas en una crisis institucional nacida y promovida desde las propias filas populares.

En concreto, IU, el grupo que con mayor énfasis había instado en los últimos meses a los demás, y en especial al PSOE, a pactar una salida institucional y de izquierdas al Gobierno sin respaldo parlamentario de Marqués, había dado de plazo hasta enero para apoyar una moción, pero siempre que no la promoviese el PP.

Sin embargo, el PSOE, la principal fuerza desde que el 19 de octubre se produjo la definitiva ruptura del grupo popular, se opuso de forma sistemática a las invitaciones que se le hicieron para que presentara la moción.

Los socialistas tampoco lo harán ahora. No impulsarán la iniciativa del PP ni presentarán un candidato alternativo. Desde que hace un año empezó a aflorar la crisis han sostenido que se trata de un conflicto interno de la derecha y que, por tanto, debe ser la derecha la que lo resuelva. Además, de presentar una moción propia, no podrían votar a su actual candidato electoral al Principado, Vicente Álvarez Areces, alcalde de Gijón, porque no es diputado.

El apoyo del PSOE sería una condición imprescindible para que triunfase la moción del PP. Ni siquiera un eventual respaldo de IU y el Pas bastarían para alcanzar la mayoría absoluta que el reglamento impone como condición para remover al Gobierno. Precisamente, los otros cinco diputados que, con el del Pas, integran el grupo mixto son marquesistas. Cuatro, incluido Marqués, ya están afiliados a la Unión Renovadora Asturiana (Uras), el partido que desde el sábado preside el propio Marqués, y otro, José Antonio Saavedra, ex de IU, ha venido prestando ayuda parlamentaria al actual Ejecutivo y anteayer asistió como invitado al congreso constituyente de la Uras.

Con el anuncio de la moción,una decisión a la que no es ajeno el vicepresidente primero del Gobierno y verdadero dirigente en la sombra del PP asturiano, Francisco Álvarez Cascos, el PP pretende recobrar protagonismo en la vida política del Principado, donde su capacidad de iniciativa ha languidecido en los últimos meses ante la creciente notoriedad de Marqués y su nuevo partido.

La presentación de la moción estuvo a punto de ser anunciada por el PP el lunes. Luego, quedó en suspenso y, finalmente, se reactivó este fin de semana para hacerla coincidir con la elección de Marqués como presidente de la Uras.

El pasado viernes, un alto dirigente del PP local afirmó a este periódico que se estaba barajando de nuevo la posibilidad, aun a sabiendas de que no triunfaría. Ahora se concreta varios días después de que el PP financiara una campaña de publicidad en periódicos y emisoras de radio de la región en la que ha acusado a Marqués de "vergonzoso transfuguismo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de marzo de 1999

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