Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un centenar de municipios catalanes trabajan con auditorías medioambientales La planificación persigue mejorar la calidad y corregir los déficit

Cerca de un centenar de municipios catalanes han empezado a elaborar, o bien han completado en su totalidad, planes específicos de carácter global para mejorar la calidad ambiental de sus respectivos territorios. Estos planes, fruto del desarrollo de auditorías ambientales, configuran el mapa de seguimiento de las llamadas Agendas 21 locales, documentos a través de los cuales los municipios tratan de identificar sus déficit medioambientales y se comprometen a poner en marcha medidas concretas para corregirlos. La iniciativa de las auditorías surgió en 1994.

El seguimiento de las Agendas 21 locales forma parte del programa de contenidos de la feria Ecoviure, que se celebrará en Manresa del 14 al 18 de abril y cuyos contenidos serán dados a conocer el próximo martes. La puesta en marcha de auditorías ambientales, según Sebastià Jodar, miembro de la secretaría técnica de Ecoviure, centrará buena parte del interés de la feria por la amplitud de propuestas y acciones concretas que se han generado en prácticamente un centenar de municipios catalanes desde 1994, fecha en la que surgieron las primeras iniciativas. La auditoría ambiental, en general impulsada por una administración, suele ser el primer paso para evaluar los déficit en el municipio. De la evaluación, indica este experto, surgen planes de acción concretos con los que se elabora la Agenda 21 local. "Se pretende", afirma, "que no se convierta en un documento más, sino en un plan de acción que debe ejecutarse en plazos y con presupuestos concretos". Seguimiento desigual El grado de seguimiento de las agendas locales ha sido hasta el momento desigual. Mientras que algunos municipios se han limitado a elaborar planes cuya ejecución es dudosa, en otros se han formalizado de forma escrupulosa. En opinión de Jodar, la razón obedece a la amplitud de planes de estas características, puesto que no sólo se trata de identificar y corregir déficit ecológicos, sino que en muchas ocasiones el proyecto se extiende a cuestiones urbanísticas, industriales, sociosanitarias y de calidad de vida. En Ecoviure, señala Jodar, se presentarán experiencias que reflejan esta variedad: desde la elaboración de un programa de seguimiento de indicadores de calidad ambiental (atmosféricos, ahorro energético, minimización del consumo de recursos, calidad del agua, etcétera) hasta plataformas ciudadanas, proyectos de municipios saludables (de carácter sociosanitario, inserción de población marginal) y actuaciones urbanísticas de distinto calado, como la recuperación del cauce de un río, el traslado de industrias contaminantes, la adecuación de zonas verdes o la rehabilitación y construcción de edificios según criterios bioclimáticos. Del mismo modo, Ecoviure acogerá la presentación de la que está considerada la primera Agenda 21 de ámbito supramunicipal, elaborada por una agrupación de municipios del Bages, y está previsto que el departamento de Medio Ambiente de la Generalitat dé a conocer los primeros pasos de la Agenda 21 para todo el territorio catalán. En la actualidad, los técnicos están tratando de definir un paquete de indicadores de sostenibilidad, un conjunto de parámetros estándar que puedan seguirse a largo plazo y aplicables a cualquier municipio. La proliferación de empresas dedicadas a auditar la calidad ambiental (ahora hay una veintena en Cataluña) está obligando a establecer parámetros "universales" que ayuden a uniformizar los criterios de evaluación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de febrero de 1999