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El Gobierno flexibilizará la ley contra la Exclusión Social

La ley contra la Exclusión Social incluirá las situaciones personales susceptibles de recibir ayudas que hasta ahora no figuraban recogidas de manera expresa en ninguna normativa. Éste es el caso de las personas que al vivir con sus padres no pueden acceder a ningún tipo de prestaciones públicas o de las familias monoparentales que convivan con otros familiares que disponen de ingresos económicos suficientes. El consejero de Trabajo, Justicia y Seguridad Social, Sabin Intxaurraga, recalcó ayer ante el pleno del Parlamento que los decretos que desarrollarán esta ley, que fue aprobada por la Cámara de Vitoria en mayo del año pasado, procurarán evitar que haya grupos sociales "marginados" por la propia ley. Estos decretos, que aún están sin desarrollar, son el del Ingreso Mínimo de Inserción (IMI) o salario social, y el de las Ayudas de Emergencia Social (AES), que son unas prestaciones puntuales que se conceden para resolver necesidades primarias relacionadas sobre todo con la vivienda. La Ley contra la Exclusión Social fue aprobada con los votos de PNV, PSE, PP y EA. Mientras, IU y HB se opusieron y UA se abstuvo. Esta norma engloba al antiguo Plan de Lucha contra la Pobreza. Establece las condiciones básicas de supervivencia y amplía la base de posibles beneficiarios de las ayudas sociales. Así, los reglamentos sobre los que trabaja el Gobierno, y que están a punto de ver la luz, tipifican por primera vez a las mujeres maltratadas y a las madres solteras como receptoras del salario social, aunque residan en el domicilio de familiares con ingresos económicos suficientes. Durante los últimos años, el número de familias beneficiarias del salario social se ha mantenido estable en torno a las 16.000, lo que supone el 5,3% de los hogares de Euskadi. Por otra parte, el pleno del Parlamento aprobó una proposición no de ley en la que se insta al Gobierno a definir las prioridades geográficas para los proyectos de cooperación al desarrollo y reclama que se atienda "explícitamente" a los países menos desarrollados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de febrero de 1999