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Bofill proyecta junto al río Manzanares un gran parque con dos auditorios y un pabellón

El PP asegura que construirá la obra en cuatro años; el PSOE la tacha de "electoralista"

El arquitecto Ricardo Bofill ya ha decidido lo que, a su juicio, debería ser el futuro urbanístico de uno de los puntos más degradados de Madrid: los tres kilómetros de ribera del Manzanares, más de 200 hectáreas (200 campos de fútbol), situados entre dos laberintos de autopistas (nudo sur y nudo supersur), paralelos a la colonia de San Fermín, en Villaverde. Bofill ha dibujado, en medio de un gran parque, dos auditorios y un pabellón cubierto. El PP promete, si gana las elecciones, acabar la obra en cuatro años con 10.000 millones. El PSOE rcplica: "Es electoralismo".

La transformación de los alrededores de este tramo del río en una zona de visita, paseo y ocio constituye la primera fase del proyecto del parque lineal del Manzanares, una franja de 10 kilómetros que discurre entre el nudo sur y Getafe, y que abarca más de 600 hectáreas de terreno. El concejal de Urbanismo, Ignacio del Río (PP), calcula que el proyecto entero costará cerca de 25.000 millones. Los 10.000 millones de la primera fase (véase el gráfico) correrán "por cuenta del Ayuntamiento", según adelantó el viernes el concejal de Urbanismo. Del Río aseguró que si su partido gana por mayoría absoluta las próximas elecciones, los madrileños disfrutarán del nuevo parque antes de que acabe el 2003.El arquitecto Bofill (autor en Madrid del Palacio de Congresos del Campo de las Naciones) ha dibujado a ambos lados del Manzanares una zona verde encajonada entre carreteras con dos auditorios, varias pistas deportivas para fútbol, balonmano y baloncesto, caminos entre jardines para paseantes y bicicletas y un pabellón cubierto, que podrá albergar, según augura Del Río, "desde un concierto hasta un campeonato de patinaje sobre hielo". Este futuro parque, de un kilómetro de ancho en algunos tramos, estará jalonado por dos colinas con veredas que ahora no pasan de ser dos montañas de escombros. Un tratamiento de choque, con plantaciones de árboles y reforestación general, convertirá las dos escombreras en dos montañas festoneadas por caminos. El pabellón cubierto se rodeará de lagos artificiales y de jardines.

La regeneración del tramo sur del Manzanares, que ahora discurre contaminado y sucio entre unas riberas feas, constituye una asignatura, pendiente y vieja, del Ayuntamiento de Madrid. El PSOE ha denunciado que desde 1989 existe en los cajones municipales un plan para acondicionar el río. Pero hasta enero de 1998, fecha en que Del Río encargó el proyecto a Bofill, no se volvió a hablar seriamente del asunto.

"No habrá máquinas"

El objetivo del Ayuntamiento, según Del Río, es transformar este espacio en un parque "de ocio y naturaleza". El concejal de Urbanismo asegura que los alrededores de las riberas del Manzanares no se convertirán en un parque de atracciones como el que tiene pensado construir la Comunidad en San Martín de la Vega o como el de la Casa de Campo. "No habrá atracciones mecánicas", zanjó el viernes Del Río. El concejal socialista José María de la Riva, por el contrario, afirmó ayer que el equipo de gobierno del PP "planea construir un parque de atracciones en la segunda o en la tercera fase del proyecto, la que no se ve en la maqueta". Actualmente, las excavadoras, pagadas con 400 millones de pesetas procedentes de la Unión Europea, reparan lo que son, estrictamente, las márgenes del río, que gracias al II Plan de Saneamiento Integral empieza a bajar más limpio por esta zona. Las máquinas, hasta agosto, regenerarán los taludes y colocarán piedras de granito para formar escolleras. Aprovechando el nuevo aspecto de este tramo del Manzanares, los primeros patos han comenzado a ocupar el terreno, desplazándose río abajo desde el nudo sur. Es un terreno rodeado de autopistas a lo lejos, pero sorprendentemente silencioso. En algunos tramos, el visitante sólo oye el murmullo del agua, sorprendido de encontrarse a escasos centenares de metros de los nudos de la M-30. Estas obras de regeneración de las riberas, que no constituyen sino el primer paso para la transformación de la zona, acabarán en agosto, según el concejal de Medio Ambiente, Adriano García-Loygorri. Los vecinos se quejan de que la comunicación con el futuro parque es deficiente. El edil de Urbanismo replicó que cuando las obras estén en marcha "se estudiará la forma de potenciar los autobuses de la EMT que enlazan este área con el resto de la ciudad". El metro más cercano, Legazpi, queda lejos.

Críticas del PSOE

El concejal socialista José María de la Riva no se cree que el gobierno de Álvarez del Manzano tenga intención de llevar el proyecto adelante. "Cuesta 10.000 millones, pero los presupuestos de este año no reservan dinero. ¿Es que el alcalde va a falsificar billetes como falsifica las multas? Porque, si no... no me explico yo cómo van a construir el parque" . El concejal de Hacienda, Pedro Bujidos, a la hora de presentar, en noviembre, el presupuesto de 1999, recordó que no había partidas para grandes obras "por el año electoral". "Pero, gane quien gane, tendrá dinero después para planificar las grandes inversiones", añadió el responsable de las arcas municipales. De la Riva tampoco está de acuerdo con la decisión de haber encargado a Ricardo Bofill el proyecto: "Es alguien que no conoce la ciudad", justifica. "Había un plan socialista mejor, que recibió un premio y que se ha despreciado", añadió.

El arquitecto catalán, en enero de 1998, aseguró que buscaba crear en este tramo del Manzanares "un parque estéticamente logrado y con actividades, sobre todo, para los jóvenes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de febrero de 1999