Dibujos originales de Alvar Aalto muestran sus "visiones urbanas"

El Museo ICO presenta la vertiente más personal del arquitecto

Cuatro grandes recipientes con agua, arena, tierra y vegetación -procedentes de Finlandia, menos el agua- se han situado en el comienzo de la exposición Alvar Aalto. Visiones urbanas para identificar el trabajo del arquitecto con la naturaleza. El montaje, abierto hasta el 4 de abril en el Museo Colecciones ICO, de Madrid (Zorrilla, 3), incluye 57 dibujos originales y seis maquetas sobre las obras de una de las figuras del siglo XX.

Por primera vez se presentan en España los dibujos originales del arquitecto finlandés Alvar Aalto (1898-1976), cuyo centenario de su nacimiento se celebró el año pasado. Los materiales expuestos proceden de los fondos del Museo de Arquitectura de Helsinki, donde ya estuvo la muestra, y de la fundación que conserva el legado de Alvar Aalto. El catálogo, con textos de Juhani Pallasmaa, Antón Capitel y Marja-Ritta Norri, incluye dibujos del arquitecto realizados durante sus viajes a España en los años cincuenta, con paisajes de Aliza y Salillas de Jalón, casas con higuera y torre, molinos de viento y una rama de higuera.

La exposición, con el arquitecto Ángel Fernández Alba como comisario, arranca con la casa experimental, donde residió el arquitecto, y se agrupan los proyectos por planes urbanísticos, complejos residenciales, campus universitarios, centros administrativos y culturales (en Alemania, Suecia, Italia), intervenciones en el tejido urbano y las ciudades de los muertos (dos cementerios que, como en numerosos casos, no se llegaron a construir).

"La exposición propone una visión más íntima de la arquitectura de Alvar Aalto, más conocido por sus objetos cotidianos, como sillas y piezas de cristal", declaró ayer Ángel Fernández Alba, uno de los arquitectos tocados por las propuestas de Aalto, como ocurre con otros compañeros, como Corrales, Molezún, Antonio Fernández Alba, Moneo, Navarro Baldeweg y Vázquez Consuegra, influencia que llega a Portugal con Álvaro Siza.

Naturaleza

Otro aspecto que domina la muestra es la relación de Aalto con la naturaleza -su padre era ingeniero topógrafo-, que aparece en casi todos los planos, en los edificios que se funden con el paisaje o en la representación de los lugares donde se sitúa la intervención arquitectónica. En los dibujos previos también hay vistas de situación, con el perfil de la ciudad y el lugar que ocupa el nuevo proyecto. "Aalto incide mucho en la idea de relación con el lugar y tiene la capacidad artística de hacer visible lo invisible, aspectos que no se perciben en el paisaje", dice Fernández Alba. "Es un arquitecto distinto a los que marcaron el movimiento moderno, con unas aportaciones distintas, tiene momentos funcionalistas, por ejemplo, pero conservando la modernidad. No le interesan los edificios aislados, sino metidos en la naturaleza. En los aspectos formales, percibe la forma en la naturaleza -en algunos planos se ven piedras-y no en la geometría".

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En el montaje se pueden rastrear otros aspectos de los proyectos de Aalto, como los experimentos en su propia casa, con la idea de la ruina, el vacío del patio; su interés por las ciudades italianas, sobre todo Venecia y Siena, y otros elementos de su personalidad, como los coches, que llega a meterlos en sus planos (edificio del periódico Turun Sanomat) y su pasión por el agua -una foto en un barco diseñado por el arquitecto-.

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