Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las selecciones autonómicas festejan el mejor fútbol

Cataluña golea a Nigeria (5-0) y Euskadi, a Uruguay (5-1)

Barcelona / San Sebastián

La noche de ayer se llenó de partidos amistosos disputados por selecciones autonómicas, que salieron triunfantes. La catalana derrotó a la de Nigeria con contundencia (5-0), con goles de Óscar (m.4 y 29), Celades (m.19), Tamudo (m.83) y Barbará (m.87). La de Euskadi, con similar rotundidad, batió a Uruguay (5-1), pese a que se adelantó Poyet (m.10). La remontada la firmaron De Paula (m.49), Idiakez (m.51), Ziganda (m.58 y 88) y Urrutia (m.81). La andaluza ganó (2-0), con tantos de Merino (m.33) y Raúl Medina (m.57), a un combinado internacional. Y la canaria se deshizo de la débil Letonia por 4-0: marcaron Pier (m.8), Pedro Luis (m.77 y 90) y Eduardo (m.87).En Barcelona, volvieron a juntarse en un equipo Óscar, Guardiola, Celades, Roger, Jordi, gente ya conocida, de la misma familia, con una misma cultura y sentimiento y que entiende el juego de la misma manera. Y ligaron una media hora de juego de otra época, de cuando el fútbol aún se jugaba con los pies, y la pelota corría al toque. Juego siempre de asociación, solidario: tuya, mía, te la devuelvo, ábrete, toma, buscando un último pase terminal y un remate sin posibilidad de respuesta para el rival. Un juego fácil de leer para tipos de otro equipo pero con un buen sentido del desmarque y remate, como Dani, o jugadores que jamás se oxidan pese al olvido, como Óscar. Fútbol puro, limpio, lúdico, fresco y, si se quiere, frágil.

Pero la de ayer era una noche para reivindicarse, sin acritud, con elegancia, con buen estilo, sin comparación con partidos de otras selecciones. Cataluña estuvo muy guapa en el campo: bien junta, muy aseada y también pelotera. Y Nigeria, que acudió sin ganas de disputa, no dijo nada. Dejó hacerse hasta un quinto gol de pizarrín. Para entonces, el grupo de Pichi Alonso ya jugaba con otra gente, a otro aire, no tan luminoso, pero sí igualmente feliz. Minutos para futbolistas que piden paso como Tamudo o para otros que ya están de vuelta como Barbarà.

Unos y otros respondieron a la propuesta de divertir a una hinchada que reclama gestos de complicidad. Y ayer se le complació tanto con efectividad como con afectividad. Fue una noche para dormir como los angelitos en espera de un mañana menos embriagador.

Jugaron por Cataluña Toni (Arnau, m. 75); Cristóbal (Xavi, m. 64), Quique Álvarez (Tomás, m. 45), Aguado, Sergi (Soler, m. 45); Celades (Gerard, m. 45), Guardiola (Carreras, m. 75), Roger (Pinilla, m. 75); Óscar (Barbará, m. 64); Dani (Tamudo, m. 45) y Jordi Cruyff (Escoda, m. 64).

En Anoeta, la selección de Euskadi, cuyo potencial futbolístico está muy por encima de selecciones como Uruguay, reclamó una oportunidad contra un grande para doctorarse. Jugaron en el combinado vasco Alberto (I. Etxeberria, m. 46); Olaizola (Grenet, m. 46), Larrainzar, Pikabea (Berruet, m. 67), Aranzabal (Carlos García, m. 46); Urrutia, Mendieta, Guerrero (Alkiza, m. 46), De Pedro; Joseba Etxeberria (De Paula, m. 46) e Idiakez (Ziganda, m. 63).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de diciembre de 1998