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Cartas al director

Embargada

El embargo de una cuenta corriente es comparable a la patada en la puerta; es el mismo atropello, más aún cuando el "delito" es no pagar el impuesto municipal de vehículos; quién sabe, según los casos, si por ser un parado de larga duración o cosas peores. En una cuenta corriente puedo guardar mi dinero y el que no es mío; por ejemplo, los ahorros de un hijo menor, el importe de una transferencia que me envió un amigo de Palencia para comprar un abrigo que quería regalar a mi mujer. En el caso de un comerciante, el importe del IVA que había recaudado a sus clientes, para después entregárselo a la Hacienda pública, o el IRPF.Si, además de mi dinero, el Ayuntamiento se lleva el que no es mío y ni mucho menos el suyo, ¿qué nombre se le pone a ese hecho? ¿Y si yo no tengo para responder ante mi hijo, amigo o Hacienda? ¿Sabe el burócrata la situación del contribuyente?

Cada día se atropella más la libertad real, la intimidad y el patrimonio de las personas, y lo más grave es que no pasa nada. ¿No nos habrán clonado? Eso justificaría el avance del pensamiento único.-

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