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"Yo seré el próximo presidente de Indonesia"

Abdurrahman Wahid, de 58 años, es uno de los hombres más importantes de Indonesia en su calidad de presidente de Nahdlatul Ulama (NU, Renacimiento de Maestros Islámicos), la mayor y más influyente organización sociocultural islámica del país, el primero del mundo por el número de creyentes musulmanes. No es un hombre del régimen, pues se las tuvo tiesas con el ex presidente Suharto. Forma parte de la dirección del Consejo Mundial de la Religión y la Paz. Su islamismo es moderado y comprensivo y su autoridad moral en Indonesia, incuestionada.No cree que el islam deba ser una baza política en el futuro, pero advierte de que "hay gente que intenta llenar ese vacío" y lo hace enarbolando esa bandera. Por ello, se considera el auténtico hombre de consenso que necesita Indonesia en esta hora de turbulencia: "Si la salud me acompaña, disputaré la presidencia", dice. Basa esa decisión en los muchos comentarios que escucha en la calle y a su alrededor. "La gente me dice que en este país sólo hay dos grandes figuras políticas: Suharto y yo".

Wahid no considera que su salud -es diabético y está ciego- le impida aspirar a la máxima magistratura del país. "A pesar de que no veo y de que tengo que estar en casa, controlo la situación". Wahid está convencido, además, de que cuenta con apoyos fuera de su movimeinto para ese puesto: "Megawati [una de los principales opositores al actual régimen] me ha dicho que si me presentó, ella me dejará vía libre. Si me presento, cristianos, chinos y musulmanes estarán en el mismo equipo. Yo seré el próximo presidente de Indonesia".

A pesar de lo que afirma, su salud es, sin duda, el mayor obstáculo para llegar a la presidencia indonesia. La diabetes le ha dejado ciego y en los 12 últimos meses ha sufrido un par de derrames cerebrales. Esta entrevista se celebró con él acostado en la cama de su casa de Yakarta.

Su ideario político es sencillo y homologable con cualquier democracia avanzada. "Basaré mi presidencia en la democracia, el Estado de derecho, la libertad de expresión y en el equilibrio entre las diferentes fuerzas de la sociedad", sostiene.

Wahid arremete contra su posible competidor, Amis Rais, también de religión musulmana: "La gente se olvidará de Rais. Su partido va a tener muy pocos votos, menos del 5%. No es un político. Es un organizador. Y un organizador puede serlo al estilo de la mafia. Que es su caso. A pesar de todo lo que dice, no es un demócrata. La gente no le votará porque no es de fiar".

Críticas a Habibie

Wahid no está satisfecho con el presidente Habibie, al que considera poco adecuado para el cargo -"no es un buen político, no sabe cómo regir el Estado"-. A continuación alaba el talante personal del general Wiranto, ministro de Defensa y jefe de las Fuerzas Armadas -"es un hombre bueno"-, pero tampoco le ahorra críticas a su actitud política. "No está haciendo su trabajo: está muy callado y asustado. Teme hacer descarrilar el tren. Teme a los burócratas. Debería ser más firme", dice.Por estos motivos, el líder máximo de NU cree que el general Wiranto podría caer "muy pronto" porque "está pillado por los manifestantes que piden su dimisión. Y acude a Habibie, quien le apoya diciendo que no habrá cambios en el Gobierno hasta las elecciones. Pero los dos se olvidan de algo: de la presión que existe sobre Habibie".

Esta presión es la que podría forzar al presidente a desembarazarse de su hombre fuerte, aunque considera que esta estrategia es inútil, porque el objetivo principal es Habibie. "Si el país quiere salir de la crisis, tiene que deshacerse de Habibie. Acabará dimitiendo. Dice que no lo hará nunca, pero sus actos muestran que puede ser presionado. Si le presionamos, saldrá. El país puede ser gobernado por un presidium, formado por Megawati, el sultán y yo mismo".

Wahid considera que los sangrientos enfrentamientos entre estudiantes y jóvenes islamistas y los ataques contra los cristianos demuestran que en el país "hay un vacío político", pero se niega a aceptar que exista un peligro real de guerra civil. E insiste sobre el concepto de un islam moderado. "Nosotros, en Nahdlatul Ulama, que somos la mayor organización islámica del país, con casi cien millones de personas, decimos no al islam político. Y la clase media también lo dice".

Para defender estas ideas, Wahid maneja las estadísticas: "En Indonesia hay un un 86% de musulmanes y un 14% de no musulmanes. Los musulmanes activos no son más del 30%, lo que deja como musulmanes estadísticos al 56% de los indonesios".

Wahid condena los atentados de los últimos días contra los cristianos y la población china: "Todos somos indonesios" y augura que aquellos que tratan de islamizar la sociedad fracasarán. "Pueden decir lo que quieran, pero no cuentan con el apoyo de la población (...) Los que atacan a los cristianos y queman las iglesias son lo que llamamos islamistas militantes, que quieren islamizar la sociedad. No son más del 1%, pero están muy organizados porque son pocos. Y reciben dinero de Muammar el Gaddafi, Arabia Saudí, Irán... Lo sé porque les conozco".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de noviembre de 1998

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