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Guía de campaña socialista contra las corruptelas de los alcaldes del PP

El PSOE pretende que sus candidatos municipales se afanen en los meses que restan hasta las elecciones de junio de 1999 en denunciar las corruptelas y los incumplimientos de los alcaldes del PP, especialmente en lo relativo a la seguridad ciudadana y los impuestos, según se recoge en su proyecto de guía de campaña.En el mencionado documento, indica Europa Press, se insta a hacer hincapié en cualquier sospecha de "enchufismo" en los ayuntamientos gobernados por los populares, así como a vigilar los procesos de venta de patrimonio municipal y de privatización de servicios.

También se aconseja mostrar ante los ciudadanos los incumplimientos del PP, de manera relevante en materia fiscal. Así, en este punto se recomienda destacar las subidas de los impuestos y de las tasas con ejemplos concretos.

Asimismo, la dirección socialista pide a sus candidatos que insistan en la preocupación por la seguridad ciudadana y resalten el incremento de la delincuencia que se haya podido dar en sus localidades.

La elección directa

Por su parte, informa Efe, el secretario federal de Política Municipal del PSOE, Alfonso Perales, afirmó ayer que la propuesta anunciada por su partido sobre la elección directa de los alcaldes "es una cesión de poder" de las formaciones políticas "a los ciudadanos", por lo que pidió al PP e IU que la tomen en consideración.Perales respondió así a unas declaraciones del portavoz de Política Autonómica de IU, Pedro Antonio Ríos, que calificó de "opciones caciquiles" y de "iniciativa condenada al fracaso" la proposición del candidato socialista a la presidencia del Gobierno, José Borrell, de que se separe la elección de los regidores de la de los concejales y se asegure al ganador una mayoría absoluta.

A IU puede parecerle preocupante la propuesta, advirtió Perales, porque supone un sistema de doble vuelta para el caso de que el alcalde no logre la mayoría absoluta en la primera votación. En la segunda sería casi obligado, pues, que se agrupasen las fuerzas por afinidades ideológicas, "lo que retrataría a los partidos ante la opinión pública".

Perales aseguró que, con sus críticas, tanto Julio Anguita como el ministro de Administraciones Públicas, Mariano Rajoy, parecen demostrar que "tienen miedo" a que los ciudadanos elijan a los alcaldes y muestran su carácter "conservador".

Anguita considera la propuesta como "indecorosa" y como un intento de "laminar" a los partidos pequeños. A su vez, Rajoy opina que "no tiene mucho sentido" porque, "al final, una persona o un grupo puede tener la mayoría absoluta con el 20% de los votos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de noviembre de 1998