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Una juez pide apoyo al FBI para investigar un ataque informático contra Interior

La titular del Juzgado de Instrucción número ocho de Madrid, Rosario Espinosa, ha pedido apoyo a la Oficina Federal de Investigación de Estados Unidos (FBI) para identificar a quienes atacaron el sistema informático del Ministerio del Interior entre los días 6 y 11 de junio pasado. El ataque se efectuó desde ordenadores de la empresa Hotmail, con sede en California, que facilita una dirección de correo electrónico sin comprobar la identidad del cliente. Los piratas informáticos cometieron un presunto delito de revelación de secretos, según fuentes próximas a la investigación.

La juez ha dirigido una comisión rogatoria internacional al FBI para que recabe de la empresa Hotmail los datos necesarios para intentar identificar, lo que resulta muy difícil, a los hackers (piratas informáticos) que atacaron los ordenadores del Ministerio del Interior.Los hackers accedieron a datos de carácter reservado, por lo que las diligencias previas se han abierto por un presunto delito de revelación de secretos, que el artículo 197 del Código Penal castiga con penas de entre uno y cuatro años de prisión. La investigación judicial apunta a una presunta apropiación o incluso modificación de ficheros informáticos del Ministerio del Interior.

Hotmail Corporation, recientemente adquirida por Microsoft, la firma de Bill Gates, es la principal suministradora mundial de cuentas gratuitas de correo electrónico, con unos 10 millones de usuarios. Utilizan sus servicios quienes no quieren pagarse una cuenta de correo o desean guardar el anonimato, pues la compañía facilita a sus clientes la posibilidad de dotarse de una dirección electrónica nueva sin verificar la autenticidad de los datos personales que aportan.

En su página de presentación en Internet, Hotmail asegura que sigue la política de "respetar la privacidad de sus socios, excepto si debe quebrantarla por imperativos legales", y que la empresa no se considera responsable "de cualquier dato que resulte, directa o indirectamente, del uso" de sus servicios.

Tirar del hilo

Los ordenadores de Interior sólo registraron la dirección facilitada por Hotmail al pirata informático, el equivalente a un apartado de correos. El hecho de que el ataque se lanzase desde desde Estados Unidos no significa que su autor sea un residente en dicho país. Más bien se sospecha que el origen está en España y que el ordenador norteamericano sirvió de paso intermedio para borrar huellas.Con el objetivo de identificar al agresor, la juez ha pedido al FBI el fichero LOGS en el que se registran las conexiones realizadas durante los días en que se produjo el ataque con el ordenador de Hotmail donde está ubicado el correo electrónico que empleó el hacker, así como los números IP correspondientes a dichas conexiones. Son los dos rastros informáticos a partir de los cuales es posible, con mucha paciencia y un poco de suerte, ir tirando del hilo y llegar hasta el agresor.

El fichero LOGS permitirá conocer las operaciones realizadas desde dicho correo electrónico y los números IP llevarán hasta el servidor de acceso a Internet utilizado por el pirata informático. Aunque el usuario no tiene siempre el mismo número IP, la empresa suministradora de acceso a Internet puede localizar qué cliente utilizó un número a una hora concreta.

El siguiente paso de la investigación consistirá, por tanto, en saber qué usuario de Internet empleó dicho número IP durante la madrugada del sábado 6 de junio, cuando el ataque informático contra Interior alcanzó su máxima intensidad.

En Estados Unidos, la piratería informática constituye una de las principales preocupaciones de la Administración y de muchas empresas. Los ordenadores del Pentágono, objetivo preferente de los hackers, sufren unos 250.000 intentos de ataque cada año y su portavoz tuvo que reconocer recientemente que un grupo internacional de piratas había logrado introducirse en el sistema de telecomunicaciones de la Defensa.

En España hay menos precedentes ya que, hasta ahora, la investigación se ha centrado en perseguir la venta de copias ilegales de programas. Sin embargo, la Guardia Civil detuvo en abril pasado a dos empleados de una empresa de Gibraltar y a un profesor de Avilés (Asturias) acusados de formar un grupo denominado Hispahack.

Dicho grupo habría accedido a los ordenadores de la NASA, la agencia espacial americana, y al sistema informático de la Universidad Politécnica de Cataluña, donde fue descubierto. Una de sus travesuras consistió en sustituir por otra la página que el Congreso de los Diputados mantiene en Internet.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de noviembre de 1998

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