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Un detenido por prostituir menores llevó a una niña a Santo Domingo

Las casas de campo, pensiones y domicilios particulares de la comarca del Camp del Túria no eran los únicos lugares en los que se prostituían las seis menores. La Policía Autonómica ha averiguado que uno de los 23 detenidos en la operación que culminó el pasado 6 de octubre se llevó a una de las niñas, que entonces tenía sólo 13 años, a Santo Domingo y Andorra, haciéndola pasar por su hija. Este hombre, vecino de Benaguasil, había mantenido anteriormente relaciones sexuales con la madre y la hermana mayor, según las investigaciones policiales. Para ganarse la voluntad de la pequeña la invitó a realizar diversos viajes por el extranjero, donde la convirtió en su nuevo juguete sexual, explican fuentes del caso. "Tiene aspecto de niña pequeña", explican, "por eso no despertaba sospechas en los controles de los aeropuertos, parecía su hija". La menor ya ha estado internada a petición de los servicios sociales en un centro de acogida para apartarla de la madre, ya que según los técnicos, "la inducía a la prostitución". Incluso la enviaron una temporada a un pueblo de Murcia, donde reside su padre. Pero la menor acabó regresando a Llíria. "A pesar de su corta edad", desvelan fuentes policiales, "alquiló un piso sola y, allí, recibía tres o cuatro clientes al día". La menor actuaba de forma coordinada con otras cinco adolescentes de la comarca. Se habían puesto de acuerdo para recibir en el contestador del teléfono familiar de una de ellas los mensajes en clave de los clientes. La vida no las ha tratado bien. Todas proceden de familias desestructuradas, con problemas de alcoholismo y drogas, precariedad económica y bajo nivel cultural. Su paso por el colegio también fue traumático. Algunos profesores se alarmaron por la precocidad que demostraba una de ellas en sus conocimientos sexuales. "Aleccionaba a otras alumnas como si fuera una prostituta experta", ha comentado un maestro. El caso se destapó el pasado 24 de septiembre cuando la policía recibió el encargo de buscar a una de las menores que se había escapado del centro de acogida, tras un permiso. La niña lo contó todo a cambio de que la policía no la devolviera al centro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de octubre de 1998