Alijados 3.300 kilos de hachís en Cádiz
La Guardia Civil ha quitado de la circulación en cuatro operaciones distintas un total de 3.300 kilos de hachís que habían sido desembarcados en las playas de Barbate y Tarifa (Cádiz). Los mayores alijos se hicieron en esta última localidad, donde cayeron dos toneladas y cuarto. La primera de las intervenciones se llevó a cabo el jueves en la zona de Paloma Baja de Tarifa, donde se encontraron 1.250 kilogramos. Durante esta operación fue detenido un marroquí, cuyas iniciales son N. H., que fue localizado entre unos matorrales próximos. Según informó la Guardia Civil, el presunto contrabandista opuso gran resistencia a la detención. Posteriormente, en la madrugada de ayer, agentes del instituto armado localizaron en el paraje conocido como Dulce Nombre 1.000 kilos de hachís que era transportado por N. M. M., natural de Marruecos, a bordo de una zódiac. Cerca de allí, en Barbate, fueron detenidos cinco vecinos, con edades comprendidas entre los 23 y los 29 años. Los arrestos se produjeron cuando los agentes observaron cómo un todoterreno intentaba salir de la playa El Cañillo. Al despertar las sospechas de la patrulla, los agentes decidieron detener el vehículo -un Nissan Terrano II matriculado en Valencia y robado en 1996- en cuyo interior encontraron 550 kilogramos de hachís distribuidos. Las personas implicadas en la operación se encontraban ocultas en una furgoneta de apoyo en otro lugar de la playa. Éstos, al comprobar la presencia de la Guardia Civil, emprendieron la huida, aunque fueron detenidos a la entrada de la población barbateña. Los mismos agentes, en la madrugada anterior, intervinieron otros 500 kilogramos de hachís en en Zahara de los Atunes. Mientras, la Policía Judicial de Sevilla se ha incautado de dos kilos de cocaína de gran pureza en una operación desarrollada en la barriada de Pino Montano. La operación, desarrollada tras meses de investigación, permitió la captura de cuatro personas. La policía efectuó dos registros en sendos domicilios del citado barrio en los que encontró, además de la droga, una prensa para fabricar pastillas de cocaína para su posterior venta al siguiente escalón de narcotraficantes. Los agentes decomisaron igualmente dos armas de fuego.


























































