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ELECCIONES EN EL PAÍS VASCO

El PSOE reclama que la inclusión de HB se decida en Ajuria Enea

El PSOE alberga todas las dudas posibles respecto a que Herri Batasuna o Euskal Herritarrok, tal y como concurre esa formación política a las elecciones vascas, tengan voluntad alguna de sentarse como un partido más en la Mesa de Ajuria Enea, sino que podría estar pensando en formar otro foro tras las elecciones del 25 de octubre.

Ésta es la primera reflexión de los socialistas a la disposición del Gobierno a aceptar estar sentado en la misma mesa con HB, a través del Partido Popular, si la coalición renuncia a la violencia, según reveló anteayer un portavoz oficial gubernamental. Los socialistas mostraron también su disgusto porque el Gobierno no haga partícipe al PSOE de sus reflexiones en torno a la tregua y tenga que conocer sus planes por los medios de comunicación.

En la cuestión de fondo, no obstante, no hay desacuerdo y el PSOE no se negaría a compartir foro de diálogo con el nacionalismo radical aunque deben ser los partidos democráticos integrantes de la Mesa de Ajuria Enea quienes decidan si HB entra o no a formar parte de ese bloque.

Ésta es la valoración de la Comisión Ejecutiva Federal reunida ayer y cuyas conclusiones expuso el responsable de Política Autonómica, Ramón Jáuregui. "Es la Mesa de Ajuria Enea donde cabe la discusión sobre la incorporación de HB siempre y cuando la tregua se prolongue", dijo Jáuregui. "Si la coalición rechaza el uso de la violencia, no tenemos ningún inconveniente en que esté en esa Mesa", dijo.

"Operación ruinosa"

Horas antes de la reunión de la Ejecutiva Federal del PSOE su secretario general, Joaquín Almunia, advirtió en los Desayunos de RTVE: "Si por sentar a HB en una mesa, sin que condenen la violencia, se fractura a los demócratas, se haría una operación ruinosa".En estas declaraciones Almunia dejó abierto todo el abanico de posibilidades para formar gobierno. Se pregunta por qué todo el mundo da por sentado que el presidente vasco tiene que ser nacionalista, al tiempo que recordó que fue el socialista Ramón Rubial el primer presidente vasco de la etapa democrática. "Es deseable" que el próximo Gobierno refleje "la pluralidad" de la sociedad vasca con lo que implicitamente no descarta un nuevo gobierno de socialistas y nacionalistas. A continuación dijo que todo era posible incluido un gobierno de su partido y del PP aunque esa posibilidad "es más rara", apostilló.

En sus declaraciones Almunia fue muy crítico con el PNV al atribuirle actitudes "excluyentes", "salvando las distancias, muy cercano a la limpieza étnica".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de octubre de 1998