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EL DEBATE TRAS LA TREGUA DE ETA

Iglesias no reconoció en el juicio a los etarras que le tuvieron secuestrado

Julio Iglesias Zamora, el directivo de la empresa Ikusi que permaneció 116 días en manos de ETA hace 5 años, no pudo identificar a sus captores durante el juicio que se celebró ayer en la Audiencia Nacional. Los cuatro etarras que participaron en su cautiverio, los mismos que están acusados del secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, se negaron a contestar ninguna pregunta y se limitaron a afirmar que no son "moneda de cambio", sino "presos políticos que quieren participar en el proceso de pacificación y liberación de Euskal Herria". El fiscal pide 15 años para cada uno de ellos.

Iglesias Zamora adujo que durante el tiempo que permaneció secuestrado sus guardianes iban encapuchados, y admitió que no era capaz de reconocer sus voces. A preguntas del fiscal Ignacio Gordillo señaló que tampoco pudo verles las caras en el momento de ser secuestrado, ya que le abordaron por la espalda en un garaje poco iluminado y rápidamente le suministraron una droga para adormecerle.El directivo de Ikusi tampoco reconoció el zulo en que estuvo secuestrado como el mismo en el que los etarras retuvieron a Ortega Lara durante 532 días. Después de la liberación de Ortega Lara en 1997, Julio Iglesias Zamora acudió al zulo de Mondragón con una comisión judicial para reconocer el lugar, y en la sesión de esta mañana aseguró que el zulo de Ortega Lara "era bastante más grande" que el suyo, lo cual contradice las tesis del Ministerio Público, que mantiene que ambos estuvieron secuestrados en el mismo lugar.

Los etarras juzgados ayer -José Miguel Gaztelu, Javier Ugarte, José Luis Eróstegui y Jesús María Uribechevarría- ya fueron condenados a 32 años de cárcel por el secuestro y tentativa de asesinato de Ortega Lara, se negaron ayer a contestar ninguna pregunta relativa a los hechos por los que les juzgaban.

Los cuatro anunciaron que se negaban a declarar, aunque mantuvieron una animada charla entre ellos mientras el fiscal y la acusación particular formulaban las preguntas.

No obstante, primero Gaztelu, en vascuence, y luego Ugarte, en castellano, se dirigieron al tribunal para expresar su postura política. Gaztelu afirmó que en los últimos días han ocurrido cosas importantes y que los estados español y francés tienen que admitir la soberanía y autodeterminación de Euskal Herria. A continuación agregó que los presos no son moneda de cambio y expresó su deseo de participar en el proceso de negociación.

Ugarte, por su parte manifestó: "Voy a declarar mi militancia en ETA, organización que está manteniendo una tregua unilateral en todos sus frentes. En manos de los gobiernos español y francés está el afrontar este momento histórico con valentía y evitar que haya abertzales encadenados en juicios como este basados en declaraciones obtenidas bajo torturas y amenazas de muerte".

Esa fue toda su participación en el juicio, mientras su abogada defensora, Ainhoa Baglietto, declinaba formularles preguntas. La abogada tampoco preguntó nada al secuestrado Julio Iglesias Zamora, ni a su tío Ángel Iglesias,que declararon como testigos.

Tanto el secuestrado como su tío dijeron desconocer que se hubiera pagado rescate por su liberación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de octubre de 1998

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