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Crecen las sospechas de que Rusia ha desviado o malgastado los créditos del FMI

A las razones que ya tenía el Fondo Monetario Internacional (FMI) para no entregar a Rusia el segundo tramo del crédito aprobado en julio -fracaso del programa económico coordinado con el Gobierno anterior y ausencia de uno nuevo- se le une ahora otra de mucho peso: el dinero del FMI ha sido utilizado para fines distintos a los pactados o simplemente robado. Así, al menos, lo afirma Veniamín Sokolov, auditor jefe del Tribunal de Cuentas. La noticia, divulgada en una entrevista televisiva de Sokolov a la BBC, ha caído como una bomba en Rusia. El auditor jefe investigó el uso del dinero de acuerdo con una resolución aprobada por la Duma, la Cámara baja del Parlamento ruso.

Los diputados han ordenado al Tribunal de Cuentas que investigue no sólo al Banco Central, sino los bancos de Ahorros (Sberbank), de Economía Exterior (Vnesheconombank), de Comercio Exterior (Vneshtorgbank) y otras entidades."Me avergüenzo de tener que decir que buena parte de los créditos, varios miles de millones de dólares, no han sido usados para los fines a los que se les destinaba, y algunos han sido simplemente robados", declaró Sokolov. El auditor jefe pidió a Occidente que no dé más dinero al Kremlin mientras no se establezca en Rusia "un estricto control financiero, como el que existe en cualquier país de Europa occidental. (...) Es un requisito elemental para desarrollar el mercado con el fin de crear una economía altamente eficaz y vencer la corrupción", señaló Sokolov.

El fiscal general de Rusia, Yuri Skurátov, ya había adelantado que "no todo ha sido limpio" en las acciones del Banco Central. Serguéi Dubinin, el ex gobernador de la entidad emisora, reaccionó de inmediato y dijo estar asombrado por el hecho de que Skurátov haya iniciado una investigación. "Nunca pensé que tan alto funcionario se pudiera permitir semejantes conclusiones antes de que se terminen de hacer las comprobaciones reales", comentó Dubinin refiriéndose a las declaraciones del fiscal general.

Las investigaciones ordenadas por Skurátov abarcan los bonos del Estado, las transferencias de divisas y el uso del primer tramo -4.800 millones de dólares, unos 690.000 millones de pesetas- aprobado por el FMI en julio. El segundo tramo -unos 620.000 millones de pesetas- debería ser entregado al Kremlin este mes, pero el FMI ya ha dicho que no lo hará hasta que no se elabore un nuevo programa económico que cuente con el apoyo de los organismos financieros internacionales. Una misión del FMI, encabezada por Jorge Márquez Ruarte, vicedirector del Segundo Departamento Europeo, está estudiando la situación in situ y permanecerá en Moscú a lo largo de la semana. Derrumbe de la producción.

El primer ministro, Yevgueni Primakov, se reunió ayer con los principales industriales de Rusia, a quienes prometió que las reformas irán dirigidas a incentivar el crecimiento económico, algo que Rusia necesita imperativamente. En agosto el producto interior bruto (PIB) se redujo un 8,2% en comparación con el mismo mes del año pasado (la caída del PIB ha ido en aumento en los últimos tres meses: en mayo fue del 1,2%; en junio, del 1,6%, y en julio, del 4,5%). La producción industrial descendió el mes pasado un 11,5% sobre agosto de 1997, y la agrícola, un 22,9%.

El nuevo Gobierno "continuará las reformas, pero de tal manera que no vayan en menoscabo del nivel de vida de la gente, sino que contribuyan a mejorarlo", dijo Primakov en su reunión con la Unión Rusa de Industriales y Empresarios. El primer ministro señaló que el programa económico está en su etapa de elaboración, y aseguró que "no será válido si en él no se toman en cuenta las propuestas de los industriales y empresarios".

Mientras tanto, el programa que están preparando los economistas de la vieja guardia -entre ellos Dmitri Lvov, secretario científico del Departamento de Economía de la Academia de Ciencias, y Leonid Abalkin, ex viceprimer ministro de la URSS- ya es criticado por los reformistas. La principal objeción es la emisión de dinero sin que al mismo tiempo haya un plan claro para garantizar un crecimiento económico.

En cualquier caso, Abalkin ha lanzado duras críticas contra el FMI y contra su director, Michel Camdessus, en una entrevista que publica hoy el diario económico alemán Handelsblatt. El antiguo consejero de Gorbachov afirma que "si una dictadura alcanza el poder en Rusia tendremos que dar las gracias a Camdessus", ya que sus planes pueden conducir al "hundimiento" de todo el sistema gubernamental ruso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de septiembre de 1998

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