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Iberia y los pilotos negocian en un clima de fuerte tensión

Iberia y los pilotos de la compañía continuarán hoy las negociaciones del convenio colectivo en un ambiente de fuerte crispación después de que ambas partes volvieran a cruzarse ayer acusaciones. En una carta abierta a los medios de comunicación, el SEPLA, el sindicato que agrupa a los pilotos, mantiene que "el nudo gordiano" de la situación se centra en el diseño de Iberia para el futuro próximo, mientras la dirección contestaba que es el aumento de las retribuciones la verdadera causa del conflicto.La compañía aseguró que los pilotos sólo se mueven por dinero, ya que sus ingresos nunca han dejado de aumentar y en 1997 las retribuciones del colectivo (1.201 personas) ascendieron a 29.693 millones de pesetas.

Los pilotos afirman que "en las negociaciones que en paralelo se están llevando a cabo para la privatización de Iberia con British Airways y American Airlines, el modelo de compañía que se está vendiendo es de área doméstica". El SEPLA añade que Iberia cubriría los vuelos de corto y medio recorrido y sólo de forma ocasional el largo radio.

La compañía respondió a su vez que tiene previsto un plan de crecimiento intercontinental "como nunca antes había habido". "Precisamente", dice la dirección, "es la actitud del SEPLA-Iberia negándose a incrementar su productividad e impidiendo la entrada de nuevos pilotos la que puede convertir a Iberia en una modesta compañía, anulando todo su plan de expansión". Añade que ya hay 130 pilotos con el examen de acceso aprobado y que no han sido contratados por la negativa del SEPLA a admitir nuevos niveles salariales de ingreso que permitan adecuar los salarios de los nuevos pilotos a las condiciones del mercado.

Iberia mantiene que los pilotos solicitan 4.350 millones de pesetas por aplicar medidas de productividad frente a una primera oferta de consolidar las medidas en vigor por 1.500 millones anuales más otros 1.889 por introducir otras nuevas. La negativa del SEPLA ha llevado a la presentación de otra alternativas: reducir el salario en igual medida que se reduzca la productividad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de septiembre de 1998